LOS RELATOS DE LOS VAGOS
Deseo contarles lo verídico del relato, es 100% verdad, me llamo Julieta estoy casada hace 10 años y mi esposo Horacio es un santo, nada tengo que quejarme.
Tenemos fantasías como cualquier pareja en lo sexual, él siempre fantasea con verme en la cama con otro hombre, pero es el momento de la calentura del acto sexual cuando se enfría no dice más nada. Cierto día llega Horacio con la mala noticia que se quedó sin trabajo, nos quedamos helados, para peor la empresa presentó rueda de acreedores y no pudo cobrar sueldo y estábamos metidos en alquiler del dpto. y la cuota del auto.
Los primero días bien, pero la situación resultaba insoportable, el dueño del departamento, don José , un tano muy cerrado, nos amenazó con echarnos a la calle, debíamos dos meses, un día lo encuentro al dueño, y me dice, Julieta el lunes si no pagan los desalojo, me puse muy nerviosa y comencé a llorar, el tano no decía nada, de pronto me ofreció un pañuelo y me llevó a su dpto., me hizo sentar y me trajo agua, entonces yo noté que sus ojos no dejaban de mirar mi escote, llevaba un remera cortita y una mini, entonces le dije no hay solución, él me comentó, mirá el único arreglo es que mañana sábado estoy solo, si querés venís y pasas la noche conmigo y solucionamos los 3 meses ¿OK?, y si no la plata, si no el lunes a la calle, tenía 24 horas para contestar. Mi esposo llegó tarde de un trabajo temporáneo que la plata alcanzaba para la luz gas y comer solamente, sollozando lo tranquilicé y le conté, él primero quería matarlo al tano pero luego lo charlamos, nadie emitió palabra, nos dormimos y el sábado ya casi sobre las 6 de la tarde se acercó y me dijo: ¿que hacemos?, si no aceptaba lo del tano el lunes teníamos que mudarnos a lo de mi suegra y mi suegro en otro relato les contaré quien es mi suegro, antes muerta dije, y le dije a Horacio, yo estoy dispuesta a sacrificarme, ¿vale?, él me miró y me dijo OK me puso mil recomendaciones, yo lloré mucho pero bueno a la hora indicada estaba en el piso del tano, me recibió con una bata de seda natural todo a media luz, el tano ya imaginaba que yo vendría.
Quizás con el nerviosismo del primer relato me olvidé contarles que mido 170 de alto, mis medidas, gracias al gimnasio, son casi 95 65 90, cabello negro, bien formada. Me sirvió una copa de champaña, estaba súper nerviosa no sabía que hacer, me senté en un hermoso sillón, yo llevaba puestos un pantalón ajustado al cuerpo y una camisa, abajo tenía un corpiño blanco de encaje y una tanga haciendo juego, los pezones se me ponía duros y se notaba la mirada del tano, cada momento se sentía más cerca, me dijo cenemos, cenamos y ya de sobremesa yo miré el reloj y recién eran las 12 de la noche, él me dijo toma, te espero en la habitación, ponte esto, fui al baño y había un camisón trasparente color bordo cortito, me lo coloqué, me noté mojada pero de nervios, porque de cachonda no sentía nada por el tano, me dirigí a la cama, me acosté a su lado y me comenzó a acariciar toda.
Me besaba muy suavemente, me pasaba la lengua por mi cuello por mis oídos, me bajó el camisón y yo dura no reaccionaba, besó mis pezones mi debilidad, y sentía que ahora si me mojaba, separó mis piernas y tocó mi vagina mojada, suspiró, se subió arriba mío y fue bajando hasta llegar a mi concha, separó mis labios y comenzó a chuparlos, tenía una lengua gigante, sentía que me subía la calentura y el clítoris se me puso duro y tocaba mis pezones y yo ya caliente comencé a dejar escapar gemiditos, él se dio cuenta, no se de que forma pero me encontré con su pija en mi boca, la tomé con mis manos, me oponía, pero les juro que cuando la agarré me perdí, jamás había tenido semejante vergón en mis manos, medía casi 23 cm. y 5 de diámetro.
Me resultaba imposible meterlo en mi boca, solamente la cabezota me entró, se la chupé y yo estaba mil pensando y pidiendo que me cogiera, me separó las piernas y metió la punta de la pija, sacaba y ponía, cuando entró la mitad ya había tenido el primer orgasmo y cuando entró toda, haaaaaa, tuve dos orgasmos increíbles, quedé casi desvanecida y él comenzó a bombear suave, muy suave, entraba y salía la mole de carne, ¡que verga!, lo rodeaba con mis piernas y me súper movía gozando como una desesperada de semejante pija y tuve dos orgasmos más, después de casi 45 minutos me llenó la conchita de leche caliente, que rica, y sacó su vergota, la chupé, la dejé limpia y él mi dijo: ¿como estás? yo disimulando, bien le dije…
Me bañé y cuando regresé a la habitación estaba con la verga dura como si fuera un chico de 18 años, yo entre mi dije, que bueno, me chupó nuevamente toda y me cogió en 4 patitas, de costado, yo arriba, de espaldas y en todas las poses tuve orgasmos. Creí morir hasta que se vino, me bañé, miré la hora y eran las 4 de la mañana, me sentía en el aire libre, llena de placer. Al día siguiente me desperté y él dormía le di un beso y me marché a casa no antes llevarme el recibo firmado de los 3 meses de alquiler, llegué a casa y Horacio estaba esperándome, me besó, no me dejó decir nada y me cogió maravillosamente, pero no pude llegar al orgasmo, estaba muy cansada, igualmente él no se dio cuenta, ahora me falta contarles el pago del auto, ruego y pido me envíen comentarios del relato a mi correo.
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