LOS RELATOS DE LOS VAGOS
Esta historia empezó cuando atendía un cyber del centro, en Corrientes una provincia del Norte de Argentina, normalmente chateaba mucho en esa época, tenía por entonces 25 años, mi nombre es Ángel, chateaba en el mIRC y el por entonces muy usado por estos lados el ICQ. Ahí fue que haciendo una búsqueda de contactos para hablar conocí a Any, una maestra, después descubriría que lo era en todo sentido de la palabra.
Todo empezó como una conversación normal, de temas triviales hasta que una noche de esas aburridas en el cyber fue que comenzó una charla “hot” y empezamos con el clásico, que te gusta hacer, que te hagan, como estás vestida… las charlas de ese tipo se fueron incrementando y ya se repetían a diario cada noche, hasta que una de esas luego de una muy caliente conversación llegó el momento y la propuesta de conocernos personalmente, después un par de intentos logré convencerla y quedamos para encontrarnos en
Ella era una mujer mayor que yo, por coquetería no voy a decir su edad, pero me llevaba más de 20…
Yo la esperaba en el lugar que habíamos acordado, y de pronto se detiene un remis y baja ella… tenía (y sigue teniendo un rostro muy bello) un cuerpo voluptuoso, un culo grande y apetecible unas grande tetas muy ricas… yo no pensaba que llegara a pasar nada para ese entonces estaba amaneciendo (ya que nuestras charlas eran todas de madrugada) y la calentura se me iba disipando.
Nos saludamos con un beso en la mejilla y nos sentamos en un banco de la plaza a conversar normalmente, de cosas triviales y luego de un rato de hablar me dice que caminemos que una prima del marido vivía por ahí cerca y no quería problemas por habladurías… así que nos pusimos caminar hablando nuevamente… caminamos unas cuadras yendo hacia un parque que queda cerca del río.
En determinado momento íbamos caminando y la detuve y sin mediar palabra le tomé las tetas en mis manos… ella se sorprendió, pero solo me dijo “bésame” a lo que respondí con mi lengua en su boca… luego de eso ella me devolvió una sonrisa y seguimos caminando hasta que llegamos al parque y nos sentamos en un banco debajo de un frondoso árbol… ahí nos quedamos bastante tiempo hablando y acariciándonos… de vez en cuando nos besábamos y yo le acariciaba el muslo sobre la pollera, le tocaba las tetas, ella me acariciaba el abdomen y la pija sobre el pantalón.
A veces alcanzaba a acariciarle la concha sobre la pollera, pero estábamos en un lugar público, esto duró casi una hora y lo hacíamos discretamente no creo que nadie se diera cuenta ya que hacía frío, y vestíamos camperas amplias. En fin llegó la hora de despedirse y cada uno se fue a su casa a descansar, yo por mi parte llegué y me hice una tremenda paja pensando en lo que había pasado, esperando con ansias el próximo encuentro.
La noche tardó en llegar aunque dormir una larga siesta hizo más corta la espera, esa noche llegué a mi turno al cyber y me dispuse a conectarme… cuando ella apareció hablamos de lo sucedido, de lo bien que la pasamos y que había que repetirlo… en eso estábamos de acuerdo.
Seguíamos hablando y planeando y cuando me di cuenta de la hora, eran las 4 de la mañana… y estaba solo en el cyber, entonces la invité a que viniera y ella aceptó, me dijo que tomaba un remis y llegaba en un momento. Yo estaba nervioso y tenía la esperanza de al menos poder pasar un momento muy caliente ya que estábamos en un lugar público, si bien cerrado no era de lo más cómodo para estar.
En fin cerré el local, pero este tenía todo el frente vidriado, y la única parte “privada” era detrás de una mampara que separaba la entrada a la cocina de 2 x 1 y donde quedaba la entrada al baño de 1 x 1,50 es decir no había mucho espacio para maniobrar. Ella llegó a los 15 ó 20 minutos de haberse desconectado, llevaba vestido y camisa, y tenía muy rojos los labios por el rouge, muy excitante… ni bien llegó nos saludamos con un beso, y se sentó en la barra, yo hacía preparativos cerrando el local y en un ratito terminé de bajar las rejas y cerrar la puerta.
Ya quedábamos solo los dos dentro y el vidrio era nuestro único resguardo al mundo exterior, fuimos detrás de la mampara y nos besamos apasionadamente, nuestras lenguas jugaban en nuestras bocas, por fin pude tocar la piel de sus senos, los acaricié eran suaves y cuando toqué su pezón se notaba la excitación. La besaba apasionadamente, casi con lujuria mientras acariciaba su cuerpo y sobre todo su culo, es grande, imponente y da gusto acariciarlo, le saqué la camisa y empecé a sacarle la pollera ella estaba desabotonándome la mía cuando de repente alguien golpea el vidrio, ella se asustó mucho y se escondió en el baño.
Salí a ver quién era, yo estaba a mil, demás está decir que totalmente al palo… era el sereno que me avisaba que ya se retiraba a la casa, le di las buenas noches y volví con ella que estaba asustada todavía, le dije que no era nada y empecé a besarla nuevamente y a quitarle nuevamente la camisa, ella hacía lo propio con la mía y quedamos en ropa interior solamente…
-Ahora voy a tocar ese culo que tanto me gusta… -Si, es todo tuyo
Le acaricié el culo sobre la bombacha y ella se dio vuelta y lo meneaba yo estaba excitadísimo, no aguantaba más y se la saqué, quedó desnuda con solo el corpiño y nada más, yo solo tenía el slip que a duras penas contenía mi pija, ella se dio cuenta de eso y la acarició suavemente, se arrodilló y empezó a lamerla despacito, primero la cabeza, después el tronco y se la tragó toda y empezó a mamarla como una verdadera maestra… yo volaba de placer estuvo un rato largo haciendo eso y no aguantaba las ganas de acabar, de llenarle la boca de leche, pero no quería que terminara ahí la cosa, hice mucho esfuerzo y logré contenerme…
Ella se paraba de vez en cuando y me besaba y volvía a mi pija… de repente se incorporó, sin decir palabra me sonrió, se dio vuelta y se agachó… todo ese culo grande y hermoso para mí, delante de mí, invitándome a penetrarlo, la tomé por la cintura y comencé a apoyar mi pija en la entrada húmeda de su concha…
-¿Querés? -¡Si, metémela! fue la respuesta.
Empujé y si bien estaba muy húmeda se notaba como entraba con cierta dificultad, hacía bastante que Any no tenía sexo con el marido del que se estaba divorciando y eso me causaba mucho placer… ella empezaba a gemir por cada centímetro que mi pija entraba en su concha… hasta que llegué al fondo. Empecé a sacarla lentamente y a meterla de nuevo, en cada estocada mi pija salía más húmeda de la concha, ella estaba agachada y gemía, yo empecé a meterla con más fuerza y cada vez más rápido, ella me decía cuanto le gustaba y yo seguía dándole desde atrás cada vez con más fuerza, su concha estaba llena de jugos producto de la terrible excitación que sentía, yo iba cada vez más rápido, ella empezaba a gemir más fuerte…
Sentía la sensación previa al orgasmo y no podía aguantar más hacía bastante que estaba dándole desde atrás y esa es mi posición favorita, así que le dije que quería acabar, si quería que le acabara adentro y un gemido que interpreté como un ¡Si!... se mezcló con mi primer chorro de semen dentro de la caliente humedad de la concha de Any, ella lo sintió ya que sentí como se estremecían las paredes de la concha y me apretaba la pija, vino otro y otro y otro chorro de semen dentro… Estaba en la gloria… le saqué la pija de la concha y nos dimos un beso… afuera ya estaba amaneciendo.
Nos besamos nuevamente, nos vestimos y charlamos de lo bien que la habíamos pasado… y que daba para repetirlo…
La siguiente vez nos encontramos en mi casa, en mi cama, pero eso queda para la próxima.
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