La siguiente historia ocurrió en Egipto, durante un viaje organizado, el recorrido era clásico, Pirámides, el Cairo, Luxor, Assuán y Crucero por el Nilo.
Al bajar del avión en el aeropuerto de El Cairo, había un pasajero que filmaba la salida de las maletas, pensé que gastaría pronto los cassettes de vídeo. A la salida nos esperaba el guía, con el típico cartel, que indicaba el nombre del viaje organizado, allí comprobé que el hombre de la cámara venía en el mismo paquete turístico, iba acompañado por una señora bajita y regordeta, que evidentemente siempre iba sola, como yo también iba solo me senté a su lado en el autobús, mientras su marido se colocaba al lado del conductor, para poder filmar mejor el viaje.
Ella me explica que su marido era un obsesivo de la cámara, trabajaba de ingeniero en una empresa japonesa importante, que a ella no le molestaba que lo hiciera, porque le daba libertad para sus propias obsesiones, y al decírmelo sonrío pícaramente.
Por una cuestión de permisos fuimos a las Pirámides antes de ir al hotel, quedé muy impresionado al entrar dentro de
Al salir de
Cuando llegamos al hotel, ella me presentó a su marido, que se mostró agradecido que acompañase a su mujer, ya que por su afición iba sola muchas veces. A continuación ella arregla que mi habitación estuviera al lado de la suya.
Desde la habitación se podía observar una vista magnifica, jardines amplios, dos piscinas, etc., un entorno paradisiaco, que contrastaba con lo que habíamos visto de la ciudad. Cuando estaba poniendo la ropa en el armario, sonó el teléfono, era la señora que me comenta que su marido había bajado al jardín para filmarlo, y que tenía 15 minutos libres, y que podía solucionarme el problema que le había planteado en el autobús.
Entró en mi habitación con una bata encima, me dijo que la disculpase por dejarme en ese estado, pero que de todas formas me compensaría con creces, a continuación me bajó los pantalones se arrodilló y me hizo una felación, a continuación empezamos un 69, como ya íbamos justo de tiempo, me pidió que la penetrase, no tardamos en tener un orgasmo, íbamos los dos muy calientes. Inmediatamente se volvió a colocar la bata y retornó a su habitación.
Al bajar a la cena me coloqué en una mesa donde había 4 parejas, yo al ir solo me coloqué en la cabecera, la señora a la que en adelante llamaremos X, estaba afortunadamente sentada al otro lado, y sabía disimular muy bien, porque en ningún momento dio a entender nada de nuestra relación.
Al día siguiente había una vuelta por la ciudad y volví a sentarme a su lado, todo transcurrió con normalidad, cuando salimos de cenar la señora X me comentó si podía hacerles un favor, como al día siguiente teníamos que partir hacía Luxor y abandonar lógicamente la habitación, querían tener un recuerdo, me explica que una de las obsesiones que tenían cuando viajaban, hacer el amor en todas las habitaciones de hotel, grabarlo en vídeo, en consecuencia necesitaban un cámara. Cuando entré en su habitación la señora X y su marido estaban en bata, rápidamente él me explicó el funcionamiento de la máquina y los posibles planos que podía tomar.
Enseguida se quitaron las batas y empezaron un 69, y después X se colocó encima y cabalgó a su marido, cuando acabaron se fueron a duchar. Yo lógicamente iba muy caliente, pero al salir de la ducha X me pidió que me desnudara, volvimos a repetir la misma escena que con su marido, pero esta vez era éste el que llevaba la cámara. Cuando terminamos me dijeron que no me preocupase, que ellos mantendrían las imágenes en privado.
El hotel de Luxor era de menos nivel que el anterior, pero también estaba bien, mi habitación era individual, y estaba en otro piso de la de X. Durante la primera excursión X me comenta que iba muy caliente por el recuerdo de la noche anterior, y que como no montaríamos otra orgía hasta dos días después, necesitaba desfogarse. Cuando estábamos visitando un templo me pidió que la acompañase, que iba a ir al lavabo. Después de pagar a la entrada entramos en un recinto no apto para escrupulosos, por fortuna había un espacio con puerta, con un agujero como único elemento de la comuna.
Primero nos colocamos la parte baja de los pantalones dentro de los calcetines, para evitar que tocaran el suelo, nos los bajamos y comencé haciéndole un cunilingus, a continuación ella me hace una felación, le pasé la lengua por sus pechos, y nos besamos con ansiedad, ella se agacha para permitir que la penetrase la vagina por detrás, íbamos tan calientes que no tardamos en tener un orgasmo, todo evidentemente de pie. Nos arreglamos y al salir la señora de la puerta nos sonrió con malicia.
Dos días después teníamos que rodar en la habitación del hotel, ya que al día siguiente comenzábamos el crucero por el Nilo. Antes de empezar a grabar nos desnudamos los tres, ellos empezaron a entrelazarse mientras yo gravaba, pero X al ver como tenía el miembro, me pidió que me acercase, mientras su marido la cabalgaba ella me mamaba el miembro, después intercambiamos tanto la posición como la cámara, hasta que depositamos el semen, cada uno sobre un pecho. Después de ducharnos, él cogió la cámara y nosotros continuamos, ella tuvo varios orgasmos, y el último estimulado por mis jugos en su interior.
El barco del crucero era pequeño, como corresponde a un barco de río, esta circunstancia dificultaba nuestros contactos. El marido de X se pasaba el día grabando las orillas, y en las excursiones los templos y los pueblos, pero un día después de comer, me llaman a la puerta era X, me explica que su marido estaba durmiendo la siesta y que ella le había dicho, que para no molestarle, iba a mirar el paisaje a cubierta, pero ella quería ver otro tipo de paisaje. Nos desnudamos rápidamente, y como mi cama era individual nos tiramos al suelo enmoquetado, allí después de un 69 la penetré y cabalgué, hasta conseguir apagar su fuego interno.
Dos días después teníamos que realizar la grabación en el camarote, había problemas por falta de luz, para intentar resolverlo pedimos una lámpara, cuya luz proyectamos sobre el techo y decidimos hacer la grabación al mediodía, como el espacio era muy pequeño, tuvimos que entrenarnos específicamente y llevar todo lo que pudimos a mi camarote.
Nos desnudamos y mientras él graba, yo y X nos entrelazamos recorriendo con nuestras espaldas el escaso espacio, entonces decidimos hacer un "bocadillo", yo debajo y su marido que tenía el miembro más pequeño arriba, tuvo que dejar la cámara fija sobre un soporte, el orgasmo triple fue y nunca mejor dicho de "película". Después de lavarnos en el minúsculo lavabo, preparamos las maletas para irnos al hotel.
El hotel de Assuán era del tipo "soviético", fue una residencia de técnicos durante la construcción de la presa de Assuán, pero era confortable y sobre todo amplio, como solo íbamos a pasar una noche, teníamos que repetir en el mismo día. En ésta sesión él no participa, ya estaba agotado, X se tumbó desnuda en la cama y en actitud pasiva "soportó" el paso de mi lengua por todos sus rincones de su pequeño cuerpo, a continuación nos intercambiamos y cuando acabó proseguimos con un 69, cuando ella ya había tenido dos orgasmos, se montó encima y me cabalgó hasta que nuestros jugos de mezclaron.
Al volver a El Cairo, nos alojamos en el mismo hotel, pero en habitaciones distintas. Como había personas del grupo que marchaban dos días antes para continuar viaje por Jordania, celebramos ese día la fiesta de despedida. Ya hacía días que notaba miradas morbosas e inquisitoriales, por parte de algunas señoras, sobre todo cuando me veían con X, pero ninguna me comenta nada.
En la fiesta había una señora de unos 55 años, que iba con una amiga de su misma edad, después haber bebido en exceso, ella se me puso al lado a preguntándome sin pudor por mi relación con X, yo en vista de la situación lanzaba pelotas fuera y no le daba importancia, al final se marea y junto a su amiga la tuvimos que acompañar a la habitación, como era bastante gruesa, su amiga pe pidió que la ayudase a desnudarla.
Una vez desnuda se me agarró a la pierna, y llorando iba diciendo, que ella también tenía derecho a que la amasen, que no era justo que una cualquiera (refiriéndose a X), tuviera dos miembros a su disposición, tanto yo como su amiga no sabíamos que hacer, ante el espectáculo que estaba dando, a mi se me ocurrió una solución, le haría un cunilingus hasta que se calmase, la señora aceptó a gritos y su amiga volvió a la fiesta.
La tumbé sobre la cama y empecé, no tardó en manchar las sábanas con sus jugos, yo la penetré inmediatamente para evitar que se durmiese, tuvimos un orgasmo doble, y se durmió a continuación, la coloqué bajo las sábanas y volví a la fiesta, donde puse a su amiga al tanto de todo lo que había pasado, y ésta se puso colorada. Como ellas marchaban a Jordania no las volví a ver, pero al cabo de unos meses, recibí una carta de la señora con la que había estado, venía a mi ciudad a un Congreso, y deseaba pedirme disculpas personalmente, pero esa ya es otra historia.
Con mis amigos hicimos la despedida la noche antes, repetimos todos los números que habíamos realizado los días anteriores, pero añadimos uno fuera de cámara, nos duchamos juntos y al final, X y yo nos orinamos sobre su marido.
Cuando volvíamos en el avión, X me planteó que le daba morbo montárselo en los lavabos, se lo había planteado a su marido, pero estaba agotado de la noche anterior, y le daba permiso para hacerlo conmigo. Dentro del lavabo nos teníamos que turnar, el que estaba sentado le trabajaba al otro sus genitales, y al final probamos la misma postura, que nos había ido bien en el lavabo del templo, fue fantástico, al salir varias personas nos miraron con caras extrañas, supongo que habían sentido los jadeos, pero a nosotros a estas alturas (nunca mejor dicho) nos daba lo mismo.
Al mes siguiente acudí a la ciudad de mis amigos, me entregaron tres videos con el viaje y un vídeo especial sobre nuestras relaciones, naturalmente después de rodar la última escena.
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