Cierto día mi esposo quiso reunirse con sus amigos de colegio en nuestra casa, yo como era lógico me preparé para la reunión para atenderlos debidamente, muchos de ellos eran también amigos míos, a decir verdad algunos de ellos habían sido novios míos antes de casarme ya que soy un poco ardiente y siempre me gustó tener muchos novios y amigos.
Para la reunión me compré un vestido negro, era una malla transparente y por debajo llevaba puesto un enterizo negro, que dejaba ver perfectamente mi cuerpo curvilíneo. Debajo del enterizo llevaba una mini tanga que dejaba ver mi redondo y grande derrier, no me puse brassier pues mis senos aún son firmes a pesar de lo protuberante, llevaba puesto unos zapatos cerrados de charol negro con un tacón puntilla de unos 9 cms de alto, el cabello lo tenía suelto y un poco ondulado para aumentar su volumen, mi maquillaje era oscuro estaba acorde con mi ropa, mis labios eran rojo pasión como me gusta a mí.
La casa estaba lista para el evento los pasa bocas estaban en el horno, cuando llegaron como era lógico los atendí con mucha amabilidad ya que mi esposo no se encontraba, estaba en el supermercado comprando el licor, los invité a sentarse, escuchábamos música de aquel entonces que mi esposo me regalaba cuando éramos novios, de pronto uno de ellos me pidió un vaso de agua, yo fui a la cocina a servir el vaso con agua cuando de pronto a pareció en la cocina uno de los amigos nuestros y me dijo: oye el matrimonio te ha sentado muy bien estás más linda que nunca, como era lógico le di las gracias de una forma muy coqueta e insinuante pues con ese halago se me alborota la libido.
Él me tomó por la cintura y empezó a besar mi nuca y a susurrarme palabras dulces al oído lo que hizo que mi pasión se pusiera al rojo vivo, con sus manos acariciaba mi vientre y mis senos los cuales se hacían más grandes y duros, yo empecé a sentir algo protuberante en su pantalón era su verga que estaba igual de dura, con mis manos lo acariciaba, y él lentamente fue quitándome la ropa yo pensaba en mi esposo, pero eran más las ganas de estar con aquel hombre, dejó al descubierto mis senos y dándome vuelta quedé frente a él. Mientras me besaba en la boca con mucha pasión yo seguía acariciando su verga ya había abierto su cierre y la había sacado con mi mano, lo estaba pajeando mientras él acariciaba mis senos, de pronto me agaché y empecé a chupar su verga con tanta fuerza como él retorcía mis senos.
Estábamos en esto cuando de pronto sentimos que entró alguien, era Carlos el amigo que había pedido el vaso con agua que ante la demora decidió ir a ver que pasaba, cuando vio en lo que estábamos dijo: vaya parece que llego a tiempo para recordar viejos tiempos, yo seguí chupando la verga de Antonio y le hice señas que siguiera, Antonio le dijo ven que esta perra esta mamando más rico que antes y me va sacar la leche rapidito, Carlos inmediatamente sacó su verga y se empezó a pajear, rápidamente fue creciendo y quedó de un tamaño espectacular, se paró al otro lado y yo alternaba para mamarlo a los dos. Cuando ya estábamos los tres bien calientes Antonio dijo quítate la ropa que queremos ver que tal tienes el culo, yo me fui quitando la ropa con movimientos insinuantes mientras ellos miraban y se pajeaban.
Cuando quedé totalmente desnuda, solo me dejé los zapatos, Carlos me dijo muéstranos el culo, yo abrí mis grandes nalgas, Antonio se acercó y poco a poco fue metiendo uno de sus dedos hasta meter completamente su mano y le decía a Carlos mira esta puta sigue teniendo el culo igual de abierto, mira como está este culo de rico, yo me movía pues me encantaba lo que decían y lo que me estaban haciendo, entonces Antonio me preguntó: ¿Quieres que te dé por el culo perra? Yo les dije: quiero que los dos me cojan al tiempo, entonces Carlos se subió al mesón de la cocina acostándose boca arriba, yo me subí y clavándome de una sola la verga en mi cuca le dije a Antonio que por favor me abriera el culo como él sabía hacerlo, Antonio dijo veo que no se te ha olvidado cuando nos escapábamos de clase para darte por el culo puta arrecha.
Sin pensarlo más me clavó su gorda y enorme verga en mi culo, yo gritaba de dolor y placer. El otro amigo Pedro, al escuchar mis gritos quiso averiguar que pasaba en la cocina y al abrir la puerta se encontró con semejante cuadro, entonces dijo vaya amigos ¿por qué no me invitaron al jueguito? Yo le dije con voz entrecortada ven y únete a nosotros, él me dijo: claro y sacando su verga larguísima me dijo: mira despiértala que está un poco dormida, yo la tomé con una de mis manos y acariciándola me la metí a la boca y le di una gran mamada como a ellos les gustaba que los mamara. Pedro me decía estás mamando como nunca malparida, después les dije quiero que cada uno me coja por la cuca y por el culo, entonces nos bajamos del mesón y me tendí en el suelo y le dije quien quiere ir primero, Carlos dijo yo voy de primero pues estoy que me vengo porque esta zorra tiene esa cuca más profunda que antes se ve que no ha perdido el tiempo pinchando.
Se tendió en el suelo quedando frente a mí yo me acerqué y tomando su verga con mis manos me la introduje en mi cuca, estaba tan arrecha que no me importaba lo que estaba haciendo. Después de un buen rato de mete y saca la verga de Carlos en mi cuca le dije ahora quiero que me cojas por el culo y volteándome boca abajo dispuse mi culo para Carlos, él me dijo mamita hace rato quiero darte por ese ojete que lo tienes más rico que el de una puta y poco a poco fue metiendo su verga en mi culo hasta sentir que sus huevos golpeaban mis nalgas, yo le decía que me diera más duro pues mi esposo me había acostumbrando a esto, a él le gustaba darme por el culo con violencia tal vez por eso lo tengo tan abierto.
De pronto Carlos pegó un grito y dijo perra malparida me estoy viniendo en tu culo que rico, cuando acabó de dejar toda su caliente leche en mi culo la sacó y le dije a Antonio que ahora quería que siguiera él, se acostó boca arriba y yo de espalda me senté encima de su verga y así brincaba metiendo y sacando su verga de mi cuca, de pronto me dijo de ver como Carlos me cogía, quiero darte por el culo y en la misma posición abrí mis nalgas y me metí de una sola la verga gorda de Antonio. Como mi culo ya estaba lubricado con la leche de Carlos entró fácilmente.
Estábamos en esto cuando de pronto sentimos que la puerta de la calle se abrió, ya no había tiempo para vestirnos, era mi esposo y al entrar a la cocina con el trago no le gustó ver la escena que había en la cocina, pero sin embargo seguí culeando con Antonio pues el también quería dejar su leche en mi culo, mi esposo dijo vaya veo que están muy entretenidos, si quieren diversión con esta perra llevémosla a la sala. Ellos intrigados quisieron averiguar de que se trataba y me llevaron a la sala, yo les dije: ¿quieren saber de que habla mi esposo? Se los voy a demostrar entonces me acerqué a ellos y les chupé las vergas mientras con la mano los pajeaba, de pronto sentí que mi boca se inundó de leche, y los cuatro hombres llegaron al tiempo, en mi espalda y mi culo bañándolo con semen.
tienes una gran imaginacion te felicito cuidate mucho