Hola amigos, este relato es 100% real y lo estoy escribiendo a unos días después de haber hecho realidad una de las fantasías que compartimos durante mucho tiempo mi esposa y yo. Después de llevar un matrimonio de más de 20 años llevamos a cabo una fantasía que ya vivía en nuestras mentes por varios años, aproximadamente 5 años.
La idea de compartir a mi esposa con alguien más nació en esas noches de pasión y un día después de hacerle un regalo de un consolador de tamaño mediano, imaginábamos que alguien más estaba con nosotros penetrándola al mismo tiempo, vaginalmente, anal y vaginalmente, oral y vaginal y todas sus variantes. Poco a poco nació la idea de incorporar a una persona que fuera más real no como un consolador, y en mi esposa nació la inquietud de tener 2 bocas, cuatro manos y dos penes a su disposición, eso nos ponía muy excitados y terminábamos haciendo el amor disfrutando mucho la fantasía, cabe mencionar que yo fui su primer hombre y el único hasta ese momento.
Hace como 2 años decidimos poner un anuncio en contactos de esta página, ya que no conocíamos a nadie que nos pudiera ayudar a llevar a cabo nuestra fantasía, además de la discreción que en estos casos es imprescindible, en la primer semana nos llegaron muchísimas respuestas a nuestro anuncio, pero realmente seleccionar uno de todos esos anuncios no nos fue posible, contestamos algunos pidiendo más información, algunos por edad otros por su manera de decir las cosas se sentía que eranpersonas toscas, bruscas y lo que buscábamos era que mi esposa disfrutara sin ser lastimada ni mal tratada, después de algunas respuestas quedábamos en las mismas, realmente en este mundo encontrar a alguien acorde a ti es muy difícil y más cuando se es pareja.
Al no encontrar respuestas que nos convencieran de que era lo que buscábamos, ahora publicamos un anuncio con una foto de mi esposa en una pose sugerente, claro sin que se le viera la cara, ahora llegaron muchos más, algunas propuestas con fotos de todo tipo, llegaban y llegaban respuestas, entre esas llegaron varias que nos parecían que si valían la pena, les respondíamos y teníamos intercambios de correos en donde de tantos voy a comentarles la experiencia con 2 de ellos.
Primero tuvimos contacto con Jaime con quien desde que tuvimos contacto parecía muy amable y con experiencia y además no quería apresurar un encuentro íntimo, proponía primero conocernos tratarnos y después si se da culminar íntimamente.
Esa idea nos pareció muy bien y un día lo conocimos en un barcito íntimo, claro que no sin nervios y miedo, ya en el lugar y cuando él llegó, solo hablamos de sus experiencias, de lo que buscábamos como pareja y lo que podríamos llegar a hacer como trío. Ese día no hubo nada más pero nos dejó satisfechos su comportamiento y lo que nos dijo por lo que quedamos de vernos en otra ocasión la cual se dio 2 semanas después aproximadamente, encuentro en el cual y de común acuerdo no habría sexo con penetración pero si caricias, abrazos y besos entre Jaime y mi esposa, esto para romper el hielo antes de tener otra cita para terminar en un contacto íntimo.
Efectivamente ese día mi esposa llevaba una minifalda que sin ser escandalosa si dejaba ver sus bien torneadas piernas y sin llevar sostén dejaba ver sus pechos debajo del vestido muy apetitosos, cabe mencionar que mi esposa toda su vida se a dedicado a hacer ejercicio primero para sentirse bien y ahora para conservarse lo mejor posible en ocasiones hace más de 2 horas de ejercicio al día y esto la hace verse muy bien a pesar de su edad que es de 38 años.
Jaime ese día llegó y todo estuvo muy bien en el bar tomando de la mano a mi esposa y de cuando en cuando bajaba la mano y acariciaba sus piernas y sin darnos cuenta estábamos muy contentos y excitados los tres. Jaime opinó que saliéramos y fuéramos a dar una vuelta en el auto para evitar miradas indiscretas a lo cual accedimos, fuimos en su carro y él me dio las llaves para que yo manejara, así que abrí la puerta a mi esposa que se subió a mi lado yo manejaba y Jaime fue atrás.
Arranqué y salí a una avenida de nuestra ciudad y ahí Jaime le propuso a mi esposa que se pasara hacia atrás donde estaba él, apenas se pasó comenzaron a besarse y meterse mano ambos, yo manejando alcancé a ver que Jaime masturbaba a mi esposa con dos de sus dedos, mi esposa gemía muy rico, era muy excitante escucharlos besándose y acariciándose, yo iba a mil escuchándolos pero no podía ver así que paré el auto en un lugar un poco obscuro para poder verlos a gusto y si se podía participar, ellos extrañados se separaron afortunadamente por que en ese momento llegó la policía para ver que hacíamos en un lugar tan solos.
Después de tratar de explicar a la policía que hacíamos parados ahí y que hacían ellos dos atrás nos regresamos de donde habíamos partido, ahí nos despedimos y con Jaime quedamos de vernos en una siguiente ocasión para ahora si terminar lo que se había iniciado.
De regreso con mi esposa le pregunté que le había parecido y me dijo que fue contrastante, ya que la acariciaba maravillosamente la masturbó mejor y eso le gustó mucho, lo malo fue que jaime se dejó llevar por su excitación y le chupaba muy fuerte el cuello y los senos por lo que en medio del placer que sentía al ser masturbada ricamente sentía dolor y le maltrataban sobre todo sus pechos ya que estos son de buen tamaño y están bastante firmes, al otro día nos dimos cuenta que tenía las marcas en el cuello y estaba adolorida por lo que ella me pidió que no lo viéramos más ya que ella le dijo (eso no lo escuchaba yo) que parara y él no lo entendió.
Eso bastó para que mi esposa no se sintiera a gusto y no quisiera otro encuentro con él, aunque recordando como la masturbaba tuvimos varias sesiones de sexo increíbles, aunque yo quedé un poco desilusionado por que no íbamos a llegar más lejos.
En ese momento yo pensé que nuestra fantasía quedaría en fantasía ya que ella no quería arriesgarse a tener otra mala experiencia a pesar de que yo le comentaba que podría ser mejor si se aclaran las cosas, pero al fin mi esposa tenía la razón y en eso habíamos quedado por lo que por varias semanas quedamos sin hacer nada y evitando a esta persona ya que no pensábamos llegar más allá de donde habíamos llegado.
Sin embargo al mismo tiempo que comenzamos el contacto con Jaime otra persona llamó nuestra atención, la cual a poco de tener contacto nos envió algunas fotos donde estaba desnudo completamente y en algunas masturbando y mostrando su venida, cabe comentar que está bastante dotado y eso influyó en que mi esposa se excitara y considerara otra vez llevar a cabo la fantasía, eso calentó mucho a mi esposa, nos decía que era casado, que se llamaba Antonio, que tenía algunas experiencias y que le encantaría poder satisfacer a mi esposa, lo único que no llenaba nuestros requerimientos es que tenía un horario muy recortado, prácticamente solo en horas hábiles, lo cual por nuestras ocupaciones complicaba mucho las cosas, ese había sido un elemento por el cual seleccionamos a Jaime en vez de Antonio.
Una vez que decidimos no ir más allá con Jaime y dejar varias semanas sin tocar el tema además de retirar el anuncio que habíamos puesto, estábamos resignados a que no llevaríamos a cabo nuestra fantasía.
Por esos días recibí un mail de Antonio invitándonos a comer ya que quería conocernos y tratarnos ya que él decía que mi esposa le había gustado mucho y quería al menos tratar de conocernos y así aunque el horario era un impedimento tratar de llegar a un punto medio.
Se lo mostré a mi esposa y conectándonos por messenger hablé con él y me preguntó de nuestra posición si aún deseábamos llevar a cabo nuestra fantasía y de si mi esposa estaba decidida, en ese momento le dije a mi esposa que charlara con él y que viera que le parecía.
Antonio al parecer fue convincente, además dicho sea de paso, hablaba y decía cosas decentes y al mismo tiempo cachondas sin herir la susceptibilidad de mi esposa.
Finalmente después de varios días de chatear e intercambio de mails y fotos, ya que le envíe algunas de mi esposa, todas sin mostrar la cara por cuestiones de seguridad, quedamos de vernos para conocernos y por la hora del día, quedamos de vernos durante el tiempo de la comida, decidimos vernos en un centro comercial, comprar algo para comer y después ir a un motel a comer y así conocernos sin las miradas indiscretas ya que habíamos quedado en la posibilidad de que hubiera acercamientos de besos caricias y cachondear un poco, todo esto según fuera sintiéndose a gusto mi esposa, esto también para evitar una experiencia como la que nos sucedió en el anterior intento con Jaime.
Pues con mucho nervio por ser la primera vez que nos meteríamos a un hotel con otra persona aparte de nosotros dos, llegamos al lugar del encuentro y efectivamente ahí estaba Antonio con las señas que nos habíamos dado fue fácil vernos y después de un breve saludo se subió al auto de nosotros y partimos hacia un motel que estaba cerca de donde quedamos de vernos, una cosa que también nos cayó bien es que se ofreció y aclaró que lo mejor sería que pagáramos él y yo los gastos que se hicieran a partes iguales, a lo que finalmente llegamos, pagué y entramos los tres.
En un principio estábamos muy nerviosos los tres no sabíamos ni de que hablar y mientras comíamos algo de lo que habíamos llevado y tomábamos algo, fuimos haciendo conversación después de la primera hora así fuimos tomando confianza, él le dio mucha confianza a mi esposa al punto que le decía si era cierto lo que había visto en las fotografías, ya que les recuerdo que eso fue lo que más le llamó la atención de Antonio (20 cms aprox), sin embargo Antonio que me pareció no quería parecer alocado, seguía riendo sin tomar iniciativa ni para besar a mi esposa ni abrazarla ni nada que no sea hablar, estábamos sentados los tres en un sillón cada quién pero donde estaba Antonio era uno para dos personas, y así pasó más de una hora desde que llegamos.
En un momento mientras reíamos y cuando yo creí que era un momento propicio le pregunté directamente a él que le parecía mi esposa, él se dedicó a echarle flores y diciéndole cuales fotos y cuales poses le habían gustado más, después le dije a mi esposa lo mismo pero con respecto a él y una vez más ella recalcó que le gustaría constatar si lo que vio en las fotos era real, y después de algunas risas y y en el momento que abríamos otras bebidas les sugerí que se sentaran juntos para ir tomando más confianza entre ellos, de manera gustosa mi esposa se pasó al sillón donde estaba él y yo me cambié al sillón donde ella estaba sentada para quedar más cerca de ellos, apenas le di un sorbo a mi bebida y encendí un cigarrillo cuando vi que ellos ya se estaban comiendo a besos, unos besos muy cachondos, lo cual me excitó muchísimo, después de verlos durante algunos minutos y dándome cuenta de que ellos parecía no sabían que ahí estaba yo, el esposo, poco a poco los dos hacían avances en sus caricias y besos.
Como ella traía pantalón él le tocaba por encima de la blusa los pechos que son grandes y bonitos, y de vez en vez le tomaba las nalgas, las piernas y la entrepierna, ella como hace mucho ejercicio tiene unos muy bien desarrollados glúteos por lo que es una delicia acariciarle las nalgas y la entrepierna, al mismo tiempo vi que ella también le acariciaba por encima del pantalón la verga y ella le decía que quería verla para constatar su tamaño, él a su vez le decía que quería besarle los pechos que se veían deliciosos, pero como ambos seguían con ropa no podían llegar a más.
Como yo estaba cada momento más excitado comencé a acariciar a mi esposa en la espalda y comencé a quitarle la ropa abriendo su blusa, abriendo su brassier (en esta ocasión si traía) para facilitarle a Antonio el poder acariciarla y besarla, en un momento dado la levanté y le besaba su espalda y todo lo que tenía a mi alcance, comencé a abrir su pantalón ella se volteó hacia a mí y besándome me dijo que quería llegar a todo con Antonio, que le sentía muy grande la verga y que la quería sentir adentro, en ese momento le desabroché el pantalón y en un par de minutos entre los dos la teníamos completamente desnuda, ella se sentía y se veía feliz de estar entre los dos desnudándola.
Así pasamos varios minutos acariciándola y besándola entre los dos, a ratos frente a frente conmigo besándonos y Antonio acariciándola por la espalda y acariciándole las nalgas ya intentando meter algunos dedos en la vagina caliente de mi esposa, a ratos ella de frente a él besándose y yo acariciando toda su espalda, piernas y nalgas también tratando de masturbarla, ella se sentía sumamente húmeda y los dedos entraban apenas con muy poco esfuerzo.
En ese momento Antonio terminó de quitarse la ropa y lo primero que mi adorada esposa tomó fue su verga entre sus manos, en ese momento yo vi su cara y era todo un poema ya que era la segunda verga que tomaba en sus manos y además era de un tamaño considerablente mayor a la mía, Antonio se disculpó y quiso ir a darse un baño rápido para hacer más placentero a mi esposa el contacto, cosa que le agradezco, en ese momento mi esposa se volteó hacia mí y me besó de la manera más cachonda y me dijo que le encantaba su verga, que la quería toda y yo le dije que en un rato la estaría disfrutando en toda su plenitud, a lo que ella le excitó más se recostó boca arriba sobre la cama momento que yo aproveché para comerla toda y saborear sus jugos vaginales, asi estuve hasta que regresó Antonio y él se dedicó a comerle la boca, pechos y todo su cuerpo.
A partir de ahí ella se apoderó de la verga de Antonio y comenzó a masturbarlo mientras yo le besaba la vagina y Antonio la besaba boca y pechos, ella gemía de lo más rico, de pronto mientras yo le comía dejé de escuchar sus gemidos para mi sorpresa al voltear a verla no hacía ruidos por que tenía la boca llena de verga de Antonio y se veía totalmente caliente y entregada recibiendo placer en todos sus orificios ya que yo le pasaba y le introducía la lengua en su ano y vagina, ella se contorsionaba, en ese momento decidí satisfacer mi fantasía de ver a mi esposa entregada de manera total a otro hombre, por lo que hice señas a Antonio y de inmediato hicieron un hermoso 69 donde yo veía a mi querida y amada esposa llenar su boca de verga de un hombre que no era yo, y además recibiendo placer por parte de Antonio y yo viendo en primera fila como le introducía la lengua en el culo y en la vagina llenándola de placer.
Yo estaba fascinado mirando el cuadro mejor que cualquier película porno y era en vivo con mi esposa como actriz consumada de ese género.
Estuvieron por varios minutos en esa posición saboreando sus respectivos líquidos, después de eso el tomó un condón y poniéndoselo rápidamente se acomodaron en la clásica posición del misionero y la fue penetrando poco a poco, disfrutando ambos centímetro a centímetro.
Era la primera vez que alguien más que yo penetraba a mi linda esposa. Ni que decir si ella disfrutaba, claro que lo hacía y de que manera, en ese momento me volteó a ver y cerrando los ojos me dijo que le gustaba como se la estaban cogiendo y como Antonio tiene la verga más grande que la mía (20 cms aprox. mi esposa insiste en medírsela un día), ella gritaba como loca que le dolía pero le gustaba.
Así los dejé disfrutarse mientras yo me masturbaba y tomaba algunas fotos. En un momento decidí unirme a ellos, me acerqué a la boca de mi esposa y decidí darle mi verga, Antonio hizo lo mismo y así cumplimos una fantasía más de mi querida esposa, tener dos vergas en su boca chupándolas alternadamente mientras yo le decía que si eso era lo que quería solo me decía entre verga y verga que si, que le encantaba.
Después Antonio se acostó boca arriba y mi esposa abandonando mi verga se montó en el clavándose su verga por completo, aproveché ese momento para ponerme detras de ella y cumplir otra fantasía de ambos, clavándole mi verga también en su vagina, que con la lubricación y lo abierta que estaba no me costó trabajo metérsela hasta el fondo, ella gritaba de gusto que esa era su fantasía favorita.
Después yo me salí de ella dejándolos nuevamente, en eso Antonio dijo que ya se iba a venir por lo que ella se acostó boca arriba y él en la posición del misionero la volvió a penetrar y acercándose a ella y entre besos le dijo que donde quería su leche, ella le dijo que la quería encima de ella y él saliéndose se quitó el condón y le echó su semen en la pancita de ella, donde ella terminó por esparcirla por todo su cuerpo.
Él terminando se acostó a su lado y yo aproveché para meterle mi verga en su vagina nuevamente, cabe decir que la sentí muy abierta y diciéndole que me gustaba así de abierta terminé echándole mi semen dentro terminando yo también.
No se decirles que estaba sintiendo yo, pero estaba súper excitado por lo que disfruté mucho esa situación, seguimos platicando sobre todo ellos, que uno al otro se preguntaban si había sido lo que esperaban, a lo que por supuesto llegaron a la conclusión de que había sido muy rico, y por mi parte yo estaba muy contento de que al fin mi esposa había sido cogida como lo había platicado muchas veces.
Después ella se levantó para irse a asear momento que aproveché para preguntarle a Antonio que le había parecido y me felicitó por la mujer que tenía y que le había gustado muchísimo, él aprovechó para decirme si podía alcanzar a Mary en la regadera a lo que yo accedí y se bañaron juntos entre besos caricias e intentos por volver a penetrar Antonio a mi esposa, cosa que ella no permitió por que no tenía un condón de por medio, al rato salieron secándose y yo aproveché también para enjuagarme y lavarme el sudor y semen mío y de Antonio ya que al penetrarla yo sentí el semen de Antonio en el cuerpo de mi esposa.
Cuando salí Antonio ya tenía a mi mujer en el tocador y penetrándola de nuevo con otra fuerte erección mientras ella le decía, que rico se la estaba cogiendo, que le gustaba mucho su verga.
Después la levantó en el aire y cargándola la siguió penetrando, posición que a ella le gustó mucho, ya que el principal punto de apoyo era su verga, después de unos minutos la puso en la cama y siguió cogiéndola con fuerza, para ese entonces mi erección estaba dura como piedra otra vez.
Después ella se volteó y él se la metió de un solo empujón hasta los huevos, ahí estaba la madre de mis hijos siendo cogida hasta los huevos por otro tipo que no era yo. Él le preguntó si se la podía meter por el culo a lo que ella volteándome a ver le dijo que con cuidado, ya que a pesar de que yo si se la he metido por ahí, siempre le causa algun dolor al menos al principio ya que acostumbrándose lo goza como si fuera su vagina, en esta ocasión solo le metió la puntita ya que ella le dijo que le dolía cosa que agradezco a Antonio el no insistir demasiado y siguió cogiéndosela por la vagina.
En ese momento me acosté enfrente de ella y comenzó a darme una mamada muy rica mientras era empujada por la penetración que le hacía Antonio, después de un rato de estar así Antonio terminó de nuevo y saliéndose y quitándose el condón le echó su semen encima de las nalgas de mi esposa, en ese momento la ensarté quedando ella encima de mí, al agarrarle las nalgas sentí el semen de Antonio el cual estuve embarrándoselo por todas sus nalgas y hasta en el agujero del culo, así estuvimos hasta que me vine dentro de ella.
Para ser la primera vez de mi esposa nos fue bastante bien y ella que súper contenta con la cogida que le dimos.
Hasta ese momento supe que me encantaba ver a mi esposa en plan de puta, ya que eso fue lo que demostró ser mientras le dábamos duro, sobre todo Antonio.
ese marido es un cachon y aparte de eso es marica el hijoeputa , el no a contado el relato completo le falto donde el le le chupa la verga a antonio cuando la mujer se fue a el baño antonio se lo culeo a el tambien