LOS RELATOS DE LOS VAGOS

Esto es algo que me pasó hace 1 año mientras estaba de novio con Alejandra, una chica muy linda pero también muy recatada en algunas posturas y una amiguita suya aparentemente muy tímida pero.

Llevábamos 2 años de relación y a mi ya empezaba a cansarme la rutina, yo soy una persona muy rara en ese aspecto y en cuanto la rutina me atrapa, intento desligarme enseguida. El sexo con Alejandra era muy bueno, ella aprendió a hacer muchas cosas que con sus parejas anteriores no hacía, siempre fue de esas personas que creía que el sexo era para procrear y nada más, y con el tiempo mi morbo y yo fuimos cambiando algunas cositas.

Por ejemplo aprendió a disfrutar chupándome el pene y a gozar como perra cuando yo se la chupaba, inclusive había empezado a iniciarla en el sexo anal, cosa que no le gustaba mucho pero lo hacía por mi... ella quería seguir mis palabras (medio en broma medio en serio) de que las mujeres deben ser unas damas en la vida y unas putas en la cama. Hacía un tiempo que yo le empecé a hacer comentarios sobre una amiga suya, sugiriéndole que se nos una alguna noche para pasarla bien.

Estos comentarios yo se los hacía sabiendo que ella nunca lo aceptaría pero, sin embargo, medio en broma los seguía haciendo como para ver su reacción. La verdad es que Alicia (su amiga) me calentaba muchísimo, tenía un culo enorme pero bien parado, como me gustan a mi, era bajita y muy pechugona el contraste ideal de Alejandra que es rubia, flaca y alta. Sin embargo Alicia era aún más recatada que Alejandra (mi novia), era tímida y ni siquiera se mostraba demasiado con los hombres.

Un día, por ejemplo, ellas estaban tomando sol y al escuchar que yo llegaba Alicia se puso un pantaloncito para taparse el culo. Obviamente todo esto me calentaba más todavía y mis fantasías con Alicia se incrementaban. Un sábado nos juntamos en casa de mi novia para tomar algo antes de salir. Yo fui temprano porque me gusta cocinar y decidí hacerles la cena a ambas.

Alejandra (mi novia) salía del trabajo a eso de las 9 pm por lo que a las 7 pm yo ya estaba preparando algo y tomando unas copitas, obviamente.

Alicia llegó a eso de las 8:30 pm y le ofrecí una cervecita mientras esperábamos a Ale, nos pusimos a conversar y aproveché la oportunidad para preguntarle porque estaba sola, cosa que yo no entendía debido a su belleza.

Ella me dijo que los hombres que le interesaban estaban en pareja, me miró y se sonrió levemente, cosa que me dejó pensando, ya que pareció que lo había dicho por mí... Aproveché ese comentario para hacerle otras preguntas, siempre en doble sentido, y le decía lo linda que era y que seguramente algún chico se interesaría en ella, a lo que me volvió a responder que el chico que le interesaba nunca se fijaría en ella, obviamente a esa altura de la conversación y con varias cervezas encima, mis comentarios iban subiendo de tono y me anime a decirle que esa cola fantástica que tenía, sin dudas la ayudaría a encontrar a alguien, Alicia sonrió y me dio espacio como para seguir diciendo cosas como esas.

Yo noto enseguida cuando un comentario incomoda a la otra persona, y me daba cuenta que no solo no la incomodaba, sino que estaba deseosa de que continúe, y así los hice.... Me preguntó que era lo más lindo que yo veía en ella, porque decía que no sabía cuales eran sus mayores atributos; yo empecé elogiando sus ojos, su rostro, le dije que tenía unas tetas espectaculares, comentario que arrojó una sonrisa de su parte, y entonces aproveché para decirle, ya muy subidos en copas, que tenía un culito que a cualquiera de nosotros nos gustaría disfrutar, “¿a cualquiera?” preguntó ella, la miré fijo y le dije “ a mi por lo menos me encantaría”, Alicia me miró fijo, pasó su lengua por sus labios y cuando me disponía a besarla se escuchó la puerta, era Alejandra (mi novia) que volvía del trabajo. Alicia y yo disimulamos y esa noche seguimos con lo planeado anteriormente.

Salimos, fuimos al boliche, bailamos los tres juntos y cuando yo las llevé con mi auto a lo de Alejandra ya que Alicia se iba a quedar a dormir, le pedí a Ale para quedarme porque tenía muchas ganas de cogérmela, la verdad la tenía más ganas a Alicia que a mi novia, pero pensar que tendría sexo con Ale a solo una pared de Alicia también me calentaba mucho. Mi novia, que a esa altura estaba bien ebria y caliente, aceptó que entre pero con la condición de echar un polvo y luego me iba.

Entramos a la pieza saludando a Alicia que se quedó en la habitación de al lado e inmediatamente le bajé la bombachita a Ale y comencé a chupársela, yo le pedía que grite porque me excitaba que su amiga nos escuchara y Ale gritaba como loca porque tal vez a ella también le gustaba esto... me bajé el pantalón y se la metí con todas mis fuerzas para que grite como una putita.

Alejandra empezó a jadear como nunca lo hacía, yo estoy seguro que le calentaba que su amiga estuviera al lado. Cuando acabamos me acosté al lado de Alejandra esperando que duerma y cuando lo hizo me fui directo a la pieza donde se encontraba Alicia. Yo ya la tenía durísima otra vez y solo pensar en cogerme ese culito me ponía como loco. Abrí la puerta donde estaba Alicia y la vi durmiendo con una remerita y nada más, estaba en posición fetal y dejaba ver ese culo hermoso y su conchita totalmente depilada. No lo dudé le puse llave a la puerta, me desnudé completamente y fui directo a ese culito, mi pene estaba que reventaba y lo apreté fuertemente contra ella haciendo movimientos para arriba y para abajo.

Alicia no se despertó, entonces pensé que el alcohol la había dejado profundamente dormida y comencé a hablarle al oído mientras se la apoyaba por atrás, para despertarla. Luego de un rato en que no se despertaba me di cuenta que en la mesa de luz había unas pastillas para dormir y recordé que Alicia me había contado que solía tomarlas para descansar bien.

La llamé por su nombre y ella solamente balbuceaba tonterías absolutamente dormida, por lo que decidí cumplir mi fantasía yo solo. La puse boca abajo, separé sus piernas y le unté una crema humectante que encontré por allí, en su culito, cuando estaba bien aceitoso me unte esa crema en la pija y se la puse lentamente por el culo disfrutando cada segundo de esa penetración, se escuchó un suspiro de Alicia pero no me importó en ese momento y seguí metiéndola y sacándola despacito, de golpe Alicia me dijo “si dámela, siiiii” y me di cuenta que no dormía, solo era un jueguito que propuso.

Yo agregué, “así que te gusta jugar?” y se la metí fuertemente mientras le dije “jugá con esta putita”, Alicia se puso de cuatro patas y me pidió que le chupe la concha un poco, yo comencé a comérsela, tenía una calentura que le daría lo que quiera, cuando sentí que Alicia se iba se la metí por atrás y cuando estaba por acabar me pidió que le chorree todo el culito, así que la saqué y me pajeé sobre su culo eyaculando como ocho chorros que mojaron totalmente sus nalgas mientras ella acababa metiéndose los dedos en la concha.

Descansamos un rato y decidí completar mi fantasía llamando a Alejandra, algo que a Alicia le encantó, salí de la pieza totalmente desnudo tomando de la mano a Alicia y nos acercamos a Ale que dormía sin notar nada, nos pusimos frente a ella y arrodillé a Alicia para que me la chupe, ella empezó a mamármela como loca y mientras lo hacía desperté a Alejandra diciendo que observe el regalito que le llevaba,

Alejandra despertó y vio a su amiga más íntima chuparme la pija con todo gusto, completamente desnudos los dos, puso una cara de total asombro y cuando yo empecé a meterle la mano en su conchita Alejandra nos echó a ambos de su casa y nunca más pude hablar con ella.-

Esta es mi historia, tan rara como real, hoy Alicia y yo tenemos sexo de todas formas, solos, con otras chicas, en sitios públicos, etc. de Alicia solo me quedan buenos recuerdos y pena porque nunca aprovechó realmente lo que se nos presentó.

RELATO DE REGALO