MI ABUELA HIPPIE
Todo esto comenzó hace un par de años, a mediados de un agosto, en vistas mi cumpleaños. Mi abuela (de quien no diré el nombre por razones obvias) en esos días era una mujer de 60 años, viuda desde hacia 10 y con un novio 5 años menor que ella, quien se llama Rubén, y después de unos años, decidió irse con otra mujer... que había sido mi novia, pero eso es otra historia... que comienza con esta, por cierto.
Decidimos que nos íbamos a nuestra casa de la playa en Monterrico, para pasar ahí un buen descanso del feriado del 15 de agosto, que caía en puente en esos días. Mi madre, por su trabajo llegaría después que mi abuela, su novio y yo, su único hijo. Mi novia la igual que mi madre, al no haberle dado permiso su Jefe, no se podía ausentar hasta el día mismo del feriado, por ende, llegaría por su cuenta a la playa a estar con nosotros, del Jueves por la noche al domingo.
Salimos temprano por la mañana pasada primero a un supermercado a comprar todo lo necesario. Mi era abuela es una mujer de apariencia muy cuidada, realmente, no deja de ver la edad que tiene, aunque ni se ponía ropas ajustas ni sexy. Su cuerpo es esbelto y con muchas curvas. Tiene una tetazas blancas, y su piel, a pesar de la edad, esta muy bien para mi gusto. Rubén es alto, 1,87mts y muy bronceado siempre. Ambos adoran las playas, especialmente las nudistas a la fecha y son muy liberales, pues los dos, en los años 60´s habían sido Hippies de los de verdad: Amor libre, drogas y Rock´n´Roll...
Llegamos a Monterrico un poco después del medio día, y nos dispusimos a desempacar para los días que estaríamos ahí. Rubén, en esos días era alguien nuevo para mí. Era novio de mi abuela apenas unos meses atrás, pero ellos se conocían desde las revueltas anti militares de los 60´s... la de ellos es una historia larga. Muy larga como me puede enterar en las noches siguientes. Mientras desempacábamos tomábamos tragos de vodka con jugo de naranja, hablábamos de política, de sexo... bromas de esto y lo otro... y otras cosas que me ponían a veces algo calentón... Mi abuela, contó de nuevo, como conoció al padre de mi madre (de quién jamás ha dicho su nombre), un hombre extranjero que le pareció muy guapo, y con el que vivieron en una comuna hippie un tiempo hasta que se entero que ella, mi abuela, estaba embarazada de él.
Nunca más volvió a verlo ni a saber de él. Mi madre siempre creció en una ambiente liberal y sin tabús, al igual que yo, y por eso, al terminar de empacar, con el calor endemoniado que hace en la costa, lo más normal era un chapuzón en la piscina... Rubén, entre trago y trago de vodka con jugo de naranja, empezó entre bromas a decir: Que calor, esto no se aguanta, ni la calentura tampoco... mientras se quitaba la ropa y miraba a mi abuela... Mi abuela, ni por un instante se inmutó cuando Rubén dijo entonces: Bueno, al agua como venimos al mundo... ¡vengan!
Mi abuela, me vio, se sonrió y empezó a quitarse la ropa rápidamente. A mí me dio vergüenza al principio, yo ya era mayor de edad, y había visto en varias ocasiones desnuda a mi madre y a mi abuela al salir de la ducha en casa o al bañarnos en una playa...pero... así tomada, con el novio... nunca... y desnudo en el agua con otro macho que podría ser mi padre menos... pero mi abuelo me dijo que me metiera, y l verdad, me ponía caliente pensar que podría pasar en una situación así.
Rubén se conserva muy bien, igual que mi abuela, solo comida orgánica y vegetariana, mucho ejercicio y por lo que sabía de él y mi abuela, mucho sexo. Rubén nadaba bajo el agua, de un extremo al otro de la piscina, y me reto a hacer lo mismo, a lo que acepté. Mi abuela al otro lado, sería la meta... y ahí vamos...
Tomé todo el aire que pude y me lancé junto a él, nadé todo lo rápido que pude, pero al llegar a ver la otra orilla estaban las piernas de él junto a las de mi abuela, y le estaba metiendo la mano en la raja y él estaba algo empalmado... al llegar, me paré frente a ellos... y Rubén, entre bromas, me dijo: Vaya, espero que no seas así de lento para follar...porque igual y no logras nada... al tiempo que mi abuela, me pasaba el brazo sobre los hombros para consolarme. Ahí estaba yo, con las tetazas de mi abuela frente a mí, y su novio con el pene medio erecto a mi lado, desnudo en la piscina, algo pasado de tragos.
La situación me puso a mil. Los tres abrazados riendo como niños traviesos. De pronto, Rubén dice: Pero si te estas poniendo cliente Nene... ¿Qué te gusta más tu abuela o yo? Mi pene se había puesto erecto por las sensaciones y los pensamientos, y claro, mi abuela, se rió... Rubén me cogió la verga con la mano, mientras empezaba a besar a mi abuela, y mi abuela, me tomó por la cabeza y la acercó a la suya y la de Rubén. Yo nunca había besado a otro hombre, ni a mi abuela. Mucho menos un beso de lenguas entre tres. Pero la mano de Rubén, los tragos y todo lo demás no me dejaban parar... no quería parar. Quería experimentar.
La mano de mi abuela, se unió a la de Rubén, y yo le empecé a meter mano a mi abuela, y le pasé el brazo a la cabeza Rubén, ahí, en la piscina los tres metiéndonos manos de lo más salvaje, y mordiendo y chupando nuestras lenguas. Entre Rubén y mi abuela, me hicieron acabar ahí mismo. Rubén seguía muy erecto, y mi abuela muy caliente... Mi abuela me dijo, muy quedado al oído entre beso y beso, sal y nos pones otros traguitos, pero solo Vodka... Mi verga estaba flácida e inútil. Obedecí de inmediato, salí de la piscina y fui a la casa. Al salir, estaba mi abuela boca arriba con las piernas abierta en V sobre la mesa del jardín al lado de la piscina, al tiempo que Rubén, de pie la penetraba. De la impresión, me tomé un cuarto de botella de vodka... que visión aquella. El fuerte culo de Rubén bombeaba a mi abuela con bestialidad, mi abuela, gritaba: Dale, Dale, Dale...Ahhh! Que bien, me hacéis sentir como toda una porrista...
Mi pene se empezó a poner tieso tras apenas unos segundos de esta visión, pero terminó de hacerlo cuando vi a mi abuela llamarme hacia ella. Me dijo que me parara al lado de la mesa, que le me la quería chupar. Estaba yo ahí, disfrutando de la visión y una rica mamada, el alcohol, la sensación y el calor, me hicieron cerrar los ojos. De pronto sentí como Rubén me tocaba los huevos con la mano mientras mi abuela me la chupaba, eso me hizo terminar de nuevo. Mi sorpresa fue mayor, cuando Rubén montó más a mi abuela, quedando en posición de misionero, y junto a ella me chupaban y lamían la acabada de mi verga y mis huevos. Todo eso iba de maravilla, hasta que sentí un dedo de mi abuela entrándome en el culo. Eso fue extraño... pero delicioso...
Mientras mi abuela y Rubén se limpiaban el semen con sus bocas, empezaron a hablar de cómo Rubén tenía razón: Ves que te dije, ves como lo has disfrutado, como antes Mi abuela, solo asentía con la cabeza... De pronto Rubén empezó a terminar dentro de mi abuela, y al tiempo que Rubén eyaculaba, mi abuela me tomo de la cabeza y me dijo: Quiero que me la limpies tú a mí, y a Rubén como yo y él te limpiamos a ti...
Eso me puso a mil, me puse de rodillas en la mesa, sobre la cara de mi abuela, que siguió metiéndome los dedos en el culo mientras me chupaba la verga, y yo muy contento, le metía los dedos a ella para sacar el semen de Rubén mientras, primera vez en mi vida os juro, le mamaba la verga a un macho... La mezcla de sabores, era extraordinaria. Las manos de Rubén sobre mi cabeza, las manos de mi abuela sobre mi culo... Estuvimos ahí como 5 minutos... hasta que de nuevo, Rubén estaba tieso. Ahí lo vi por primero vez bien. Unos 17 o 18 cms, glande grueso y rosado... mucho contraste con el obscuro color la piel de su pene, casi negra de tanto sol.
Fuimos al pasto, al lado de la piscina entre risas, tragos de vodka y bromas... Mi abuela, no dejaba de tocarse la vagina ni la entre pierna con una mano, mientras que con la otra, mientras hablábamos y nos reíamos, se pasaba el bajo de vodka por los pezones. Hablamos de las comunas hippies de los 60´s, y de cómo a mi abuela se la turnaban en las orgias... Hablamos de que sí ya había estado ya en una; Hablamos de sexo en grupo, de cómo lo que vale es sentir y hacer sentir. De experimentar cosas nuevas. Repetir lo nuevo que te gusta, y lo que no te gusta dejarlo... en fin...
A todo esto mi abuela, sentados en el pasto, nos masturbaba con los pies a Rubén y a mí. Eso era muy sensual, ahí, ella con las piernas abiertas y nuestros palos duros y palpitantes. Quería follarme a mi abuela. Ahí, en el pasto, al caer el sol, ya no era para mí mas que una mujer, madura, hermosa, llena de amor y de deseo. Rubén también se veía muy guapo, muy macho. Ahí dejé de lado todas esas tontería sociales y sexuales con las que uno crece...
Me acerqué a mi abuela, la besÉ en la boca, la puse boca arriba en el pasto y empecé a penetrarla. Me abrazaba, me besaba, me decía cuanto había deseado esto que ahora pasaba...que Rubén la había hecho entender que negarse uno a sí mismo, es una mentira muy grande... Que ella había dejado de ser Hippie muchos años para poder estar en
La penetraba con lujuria mientras ella me confesaba como se sentía de mal emocionalmente... Rubén estaba entre mis piernas, lamiendo el culo de mi abuela, y mis huevos... Podía sentir como salían los jugos de la raja de mi abuela, y como se colaban por mis ingles hasta encontrar la lengua morbosa de Rubén. De pronto, puede sentir como mi abuela se ponía tensa, al tiempo que me envolvía aun más con sus piernas y sus brazos para besarme muy caliente en la boca: Estaba acabando con su nieto... Yo lo entendía, hice más fuerza y puse más empeño hasta que sentí como si se estaba orinando literalmente. Rodamos hacia un lado con la ayuda de Rubén, quien ahora de pie sobre mi abuela empezaba a penetrarla por el ano...
A través las carnes de mi abuela, sentía la verga de Rubén chocar contra la mía... era un entra y saca endemoniado. Mi abuela gemía y a veces gritaba de gusto... Sus tetazas me daban en la cara, y a ratos las mordía...podía ver y sentir a Rubén penetrando con mucha fuerza... hasta que de nuevo, mi abuela empezó a acabar, de nuevo, mucho, como si se estuviera orinando sobre mi (en realidad, no son orines, mi abuela así acaba, echa un chorrito de liquido blanco...muy ralo)
Eso me hizo acabar a mi... sentía como la verga de Rubén penetraba a mi abuela y masajeaba y rozaba con la mía. Me quede ahí, quieto, besándonos y lamiéndonos con mi abuela...me mamaba la lengua, y podía sentir como me la metía hasta la garganta, como su lengua me recorría toda la boca, sobre mis muelas, sobre mis dientes... el cielo de la boca... literalmente, su lengua exploraba mi boca mientras Rubén aumentaba la velocidad y violencia de su penetración. De nuevo sentí como mi pene se ponía duro, pero afuera de mi abuela...
Sentí en la punta de mi verga los huevos de Rubén... Mi abuela volvió a correrse sobre mí mojando más... Eso me puso a mil y justo cuando metía las manos para poder penetrarla de nuevo, Rubén empezó a acabar... mis manos dejaron mi verga, y empecé, por instinto creo yo, a tocar la bolsa de los huevos de Rubén. Como devolviéndole el placer de sentir su verga contra la mía: Porque la verdad fue exquisito.
Nos quedamos tumbados en el pasto unos minutos... Yo tenía la verga tiesa sobre mi estomago, y escuchaba resoplar a Rubén... Los suspiros de mi abuela... Es eso, mientras veía las naranjas nubes del crepúsculo, mi abuela se incorporó y me empezó a mamar de nuevo. En pocos segundos, Rubén se unió a ella. No se como, terminamos dibujando un delicioso triangulo sobre el pasto: Yo le comía su concha a mi abuela, ella, mamaba a Rubén, y Rubén (otra primera vez en mi vida...) me la mamaba a mí. Entre risas, mi abuela y Rubén, cantaban una cancioncita de su época hippie (por cierto, es común escucharla aún el las iglesias... Se llama Amar y ser Amados, pero ellos cambiaban un poco la letra) Que bien, mamar y ser mamados es lo que pide el Amor.
Rubén me pasaba la lengua en los huevos, por el perineo (el estrecho de piel entre los huevos y el agujero del culo), y le lamía el culo en exquisitos y muy mojados besos negros: Ni mi novia, ni mi abuela, ni ninguna mujer me habían hecho sentir así. Yo repetía lo mismo que el hacía, con mi abuela... hasta que ella me dijo: Méteme los dedos... por todos lados, méteme los dedos, mátame.... Lo dudé por un instante, pero lo hice. Inmediatamente, Rubén hizo lo mismo, era como jugar a
Metí el dedo índice y lo abría y cerraba, como diciendo, Ven para acá, y a los pocos segundos él hacía lo mismo. Me di cuenta como todo lo que yo hacía entra la raja y el culo de mi abuela, ella se lo hacía a Rubén y él a mí... Así estuvimos un rato hasta que mi abuela empezó a acabar en mi cara. Era unos chorritos calientes y muy ralos de líquido que salían de su raja. Les repito, no son orines. Y se siento muy rico y me da mucho morbo recibir así a una mujer.
Rubén estaba prendido como becerro de mi verga. Y mi abuela se puso de pie y le dijo: Yo quiero que el nene me monte un ratito. Rubén me soltó y se puso acostado a nuestro lado. Yo me monté sobre mi abuela mientras Rubén se cascaba una paja de campeonato casi frente a nuestras caras. Mi abuela lo hizo subir, y empezó a mamar a Rubén. Yo la verdad no estaba muy seguro de querer hacerlo, pero viendo a mi abuela, el morbo... Me puse con mi abuela a devolverle el favor a Rubén mientras me follaba a mi abuela. Así estuvimos un rato hasta que Rubén se puso de pie atrás mío. Mi abuela me envolvió con sus piernas y sus brazos mientras la penetraba con locura animal.
Sentí las manos de Rubén en mi espalda, me acariciaba, hasta que uno de sus dedos fue a dar mi culo. Tenía miedo, pero mi abuela estaba muy caliente y no podía pensar bien que hacer porque estaba hecho yo un bestia. Sentí como Rubén lamía mi culo, y mis huevos... creí que sólo sería como la vez anterior... mi abuela bramaba como perra y decía muchas cosas que me tenían muy caliente: “Así, rico, métemela hasta que me estalle”
Rubén puso la punta de su verga en mi ano, y sentí como me penetraba. Fue delicioso. Acabe dentro de mi abuela en ese mismo instante. Ella lo sintió y me abrazo mas mientras me envolvía con sus piernazas. Estaba inmóvil mientras Rubén me violaba (la verdad, no he vuelto a estar con otro hombre...y la verdad siento que me violaron. Me calienta mucho pensar en la situación pero también me aflojé...adelante sabrán porque). Sentí como mi verga crecía de nuevo adentro de mi abuela que no me soltaba, y por la fuerza de Rubén contra de mis caderas, se sentía delicioso. Era un simple pedazo de carne que por efecto del empujón se ensartaba en otro.
Mi abuela me envolvía con su vagina, con sus brazos, me besaba y me daba su lengua muy caliente... Rubén me sobaba los costados y las nalgas. Estaba muy caliente. Sentí como Rubén de pronto se descargaba en mi culo...otra primicia en mi sexualidad, que me disparo a un delicioso y profundo orgasmo, que me hizo alzar la cara. En ese preciso momento, vi sobre el mar, al sol ocultarse.
Encendimos una fogata, cenamos y me contaron su historia: Lujuria, sexo, drogas, comunas, arrestos policíacos por participación en la subversión... golpizas por llevar el pelo largo... más golpizas de la policía por llevar ropa a la moda... Violaciones de la policía a mi abuela y sus amigas mientras sus amigos hippies eran brutalmente golpeados... en fin. Los 60´s en mi país, la política de los militares... Una lección de sociología que me hace ver lo fácil y lo lindo que lo nos lo tenemos hoy los jóvenes.
Pasamos una noche fantástica a lo hippie y el día siguiente en la playa, el mar y la piscina de casa, el sexo era de lo más candente. Por la tarde, llegó mi novia Raquel. A Rubén se le fueron los ojos de esa primera vez. Raquel tenía entonces 20... 35 menos que Rubén... y en ese feriado, comenzaron a ser amantes y aún lo son. Pero como todo eso pasó es otra historia.
