LOS RELATOS DE LOS VAGOS

Hoy ninguno de mis amigos me había llamado, entonces decidí llamar a varios, pero ninguno me contestó, entonces me vestí de una forma que mi cuerpo provocara ganas de culear a primera vista: me coloqué una minifalda blanca súper pegada tan diminuta que se podía ver la punta de mis nalgas, llevaba puesta una mini tanga blanca que se podía ver a través de la falda, la blusa también era blanca trasparente anudada en mis senos dejando al descubierto todo mi estómago, los zapatos eran una sandalias plateadas con un tacón puntilla súper altas, me pinté la cara muy provocativa y alboroté mi pelo.

Decidí salir a la calle caminando sensualmente para que se notara el movimiento de mis nalgas para ver qué programa conseguía. De pronto se me acercó un hombre de color y me dijo: para dónde va semejante culo arrecho y se tocó por encima del pantalón su verga y además me dijo que si tenía algún programa, yo le contesté que no y si él tenía alguno me gustaría que me invitara, el hombre de color se sonrió y me dijo espera hago unas llamaditas y solucionamos el problema y así lo hizo habló con un amigo y luego me dijo ya tengo el programa, vamos a la casa de un amigo y allí la vamos a pasar muy bien. Yo estaba emocionada pues quería tener acción aquella noche.

Cuando llegamos a la casa del amigo habían cinco hombres más, dos negros y tres hombres blancos, todos con unas figura atlética, altos y bien parecidos, de sólo verlos mi cuca se empezó a mojar de imaginar que estos seis hombres me iban a comer en muy poco tiempo, el hombre negro con quien llegué me presentó como una amiga que estaba buscando diversión, los hombres me dijeron: llegaste al sitio correcto pasa y te vas poniendo en calor, yo me senté en un sillón grande que había cerca de la chimenea, el negro con quien llegué me ofreció un trago y se sentó a mi lado empezó a acariciarme y a besarme, caricias y besos que yo correspondía, de pronto sentí cómo con una de sus grandes manos desató el nudo de mi blusa quedando al descubierto mis grandes senos y empezó a chupármelos y acariciarme mi clítoris.

Uno de ellos me dijo por qué no nos bailas y nos muestras todos tus atributos, como ya me había tomado varios tragos estaba un poco encendida y acepté sin más reparos, uno de ellos colocó una música muy sensual y parada en la mitad de la sala inicié un baile muy arrecho, ellos me decían: a ver perra queremos que nos enseñes tus tetas, con mi blusa me las levantaba pues ya las tenía afuera, ellos gritaban: qué tetas tan ricas, miren esos teterotes tan parados que tiene esta putica, y esto empezó a excitarlos pues se fueron quitando la ropa y sus vergas ya estaban erectas y no había ni una sola pequeña, todas eran grandísimas y gordas y comenzaron a pajearse lo que me hizo animarme más para seguir desvistiéndome, de pronto me gritaban que querían ver mi culo y con movimientos sensuales me fui quitando la falda y mis nalgas gordas y grandes quedaron al descubierto, solo quedé con mi diminuta tanga blanca moviéndoles el culo y con mis manos abría mis nalgas para que pudieran ver mi huequito.

Esto los puso más arrechos de lo que ya estaban y me decían: zorra qué ano tan lindo tienes y se ve riquísimos, después les mostré mi cuca y con mis dedos me acariciaba y les mostraba el clítoris después les dije: cuál me va a coger primero, quien me va a chupar el culo y con mis dedos me acariciaba el ano para provocarlos aún más, de pronto un hombre que estaba al lado mío, era de unos cuarenta y cinco años aproximadamente, su pelo era ya canoso, pero tenía una verga riquísima me dijo: ven puta siéntate en mi tranca quiero probar qué tal está tu culo y no me hice esperar, abriendo mis nalgas me enterré de una sola su verga, era tan gruesa que apenas si cabía en mi culo, yo empecé a brincar encima del hombre y él me decía: seguí perra culeando así, mira que te estás tragando toda mi verga, los demás muchachos se tiraban con más fuerzas sus trancas al ver cómo brincaba yo encima de aquel hombre, de pronto le dije a uno de ellos que se acercara a mí para chuparle la verga pues tenía unas ganas tremendas de mamar una.

Se me acercó, yo cogí su verga con mis manos y la acaricié un momento después poco a poco me la fui tragando toda hasta los huevos, él me decía mamita rica cómo mama de rico, después de un buen rato de estar mamando le dije que se diera vuelta que quería lamerle el culo y colocándose en posición le metí la lengua por el culo, a él pareció gustarle, después de un buen rato otro chico se tendió en el suelo y me dijo ven zorra quiero abrirte el coño y me paré y acomodando la verga en mi cuca me movía como loca pues me enloquecía aquella verga enorme dentro de mí, estaba en esto cuando de pronto sentí otro chico encima de mí clavándome por el culo, huy esto me encanta les dije, sentirme clavada por todas partes, otro chico se paró frente a mí y sin pensarlo más me tragué su verga de un solo bocado mientras acariciaba sus huevos grandes e hinchados, los otros dos me seguían clavando.

Los tres chicos mientras tanto se pajeaban de ver tan hermoso espectáculo, de pronto uno de ellos dijo: chicos por qué no bañamos a esta perra con nuestra leche, sí, sí les dije yo y me arrodillé en la mitad de la sala y todos los chicos hicieron un círculo y apuntando sus vergas a mí se empezaron a venir con sendos chorros de semen mientras como loca no sabía cuál verga chupar y sacarle la leche, mientras uno de ellos tiraba mis pezones para que les sacara la leche a todos con mi boca, uno de los negros me puso su enorme y gorda verga negra en mi boca yo la chupaba como si fuera el más rico helado tomándola con mis dos manos acariciándola y también los huevos, de pronto uno de ellos dijo: esta perra todavía tiene ganas de más y colocándome en cuatro sobre el sofá grande les dije mi culo puede con dos vergas al tiempo, estaba tan emocionada de ver tanta leche regada en mi cuerpo que quería seguir con más acción.

De pronto sentí dos enormes cabezas de vergas entrando en mi culo yo mordía mis dedos para no gritar de placer y dolor al tiempo después de un rato uno de ellos dijo: puede con tres uno de ellos dijo yo creo que sí, me tomaron por la cintura y quedando acostada sobre uno de ellos y con la verga dentro de mi cuca, otro me dijo acomoda bien el culo que te vamos a clavar dos y acomodándome de tal forma sin que se me saliera la verga de la cuca paré mis nalgas y de repente sentí cómo dos vergas entraban en mi ano, yo les decía que me la metieran más, quería sentirlas toda adentro después uno de ellos dijo yo creo que este culo tiene un poco de sed por qué no le damos un poco de vino y trajeron una botella de la nevera y batiéndola fuertemente la introdujeron en mi culo y el vino espumoso y frío empezó a entrar, yo les dije que lamieran mi culo para que me limpiaran el vino y uno a uno fueron pasaron a lamerme, nuevamente me vi clavada por dos vergas y con otra en la boca.

Cuando llegaron me dijeron que si quería tragarme la leche, yo les contesté que sí quería y por todas esas vergas empezó a salir ese deliciosa y caliente leche y yo a tragar la que más podía, ahora vamos a mear a esta perra y todos empezaron a bañarme en orines apuntándome a la boca, mi culo y mis tetas y yo les decía, síganme meando que me encanta sentir esa puta agua caliente échenmela en el culo... cuando terminaron me dijeron: queremos que nos acompañes a un sitio muy especial donde te espera algo que es precisamente lo que calmará tus ganas. Uno de ellos me dijo antes queremos medir que tanto te puede entrar, como tengo un culo tan arrecho me encantó la idea, les dije cuál va a probar y me puse en posición, un negro se me acercó y me dijo yo quiero probar qué tan profundo es ese culo.

Acariciándome con su mano muy suavemente me fue introduciendo dos dedos y los movía como si quisiera abrir aún más mi culo y así poco a poco fue metiendo toda su mano, la fue metiendo hasta la muñeca y allí movía su mano, yo sentía que me tocaba el ombligo esto me puso más arrecha de lo que ya estaba y el negro después les dijo a los demás chicos esta puta ya tiene listo el culo, ahora queremos que te metas tu solita esta belleza y me pasaron un bate yo lo miré un poco sorprendida y les dije: ustedes creen que esto me cabe en el culo, claro por eso te lo abrí con mi mano y poco a poco fui metiéndomelo en el culo, pero antes me lo tuve que aceitar al igual que el bate para facilitar la cosa.

El bate entró casi hasta la mitad y hacía movimientos como si fuera una verga, los hombres parecieron enloquecer con esto y cada uno jalaba con mucha fuerza sus trancas y me gritaban métetela más perra, te ves deliciosa con ese bate dentro del culo, ¿te gusta? Yo con la cabeza afirmaba pues no tenía ni aliento de hablar, otro me decía muévelo más, muéstranos cómo estás de arrecha zorra, empecé a hacer movimientos sensuales con el bate metido en mi culo, cuando ellos me dijeron que me lo sacara, los hombres llegaron en ese momento y yo les dije: báñenme el culo y abriendo mis nalgas mojaron mi culo con semen, así queríamos verte putica arrecha inundada de leche. Cuando terminamos decidí regresar a mi casa pues tenía todo mi cuerpo pegajoso de toda la leche que había recibido y mi culo ya no resistía más, pues me habían metido más vergas de lo que ya estaba acostumbrada. Fue una noche inolvidable.

RELATO DE REGALO