LOS RELATOS DE LOS VAGOS
Esta es la historia verídica de cómo logré disfrutar mi fantasía de realizar un trío HMH con mi esposa, mi nombre es Edgar y el de ella Dolores, yo de 38 y ella de 31, tenemos cerca de 5 años de casados y nuestra relación en lo sexual era del todo normal, hasta que compramos una cámara digital.
Me comenzó a llamar la atención tomarle fotos cuando ella se estaba cambiando o incluso mientras se bañaba, todo esto sin que ella se diera cuenta ya que le molestaba de sobremanera, un día me descubrió y puso el grito en el cielo, para mi suerte por esa fecha habíamos decidido tener un bebe y ella se puso a dieta, aunque para mi juicio no lo necesitaba, ella es blanca 1.62 y para entonces pesaba
Con unas caderas que donde quiera llaman la atención debido a que tiene muy buenas nalgas, el caso es que con la dieta adelgazó cerca de
Fue con tanto halago que la convencí de fotografiarla, primero con trajecitos sexy donde comenzó a posar como toda una profesional, hasta retratarla totalmente desnuda y abriéndose las nalgas mostrando orgullosa su delicioso culito, tomamos todo tipo de foto hasta lograr una colección digna de conservarse.
Tanto me gustaba verla empinada que ella lo hacía ya con más libertad dejándome jugar poco a poco con su delicioso culito, hasta que un día la convencí de hacerlo por ahí, fue delicioso sentir lo apretadito que lo tenía, aunque a ella le causó mucho dolor y no duramos mucho, solo lo suficiente como para ensartársela hasta los huevos. Desde luego yo insistía a repetirlo y poco a poco fue cediendo y probando formas distintas para evitar que le doliera y así fue agarrándole el gusto, al grado que normalmente cuando cogemos ella solita se voltea y me lo ofrece y una vez ensartada lo mueve que es un primor.
Así comencé a preguntarle que como se sentiría con 2 vergas al mismo tiempo entregando ese delicioso culito que estaba para presumirse, que aquel que lo tuviera se volvería loco etc., y ella se calentaba mucho, comencé a halagarla en exceso, de como la mamaba, de sus chupadas memorables de huevos, de su culito delicioso y la forma de entregarlo y por supuesto de su rica y esponjada conchita, y no exagero ya que nunca he visto una concha tan esponjada como la que ella tiene, incluso es sumamente notorio cuando usa pantalón e incluso cuando viste con vestidos ajustados.
Así fui metiéndole la idea de un trío pero ella se rehusaba siquiera a intentarlo, pero cuando estábamos en la intimidad y en el punto más caliente y justo cuando ella me la mamaba, yo acostado y ella agachada, yo me semi enderezaba y le abría sus nalgas diciéndole que así le iba a ofrecer su culito a un tercero y que ella no iba a tener más remedio que seguir mamando y dejar que la ensartaran hasta los huevos, ambos nos excitábamos mucho.
Un día vi en esta misma página, en donde pones anuncios para lograr contactos, y tuve la idea de poner un anuncio nuestro diciendo que éramos una pareja joven nueva en lo de tríos y buscábamos un hombre para realizar nuestra fantasía, incluso tuve el atrevimiento de publicar una foto de ella en donde realmente se ve buenísima, en menos de dos días teníamos más de 10 mensajes, así que abrí un email provisional y contesté los mensajes, pronto hicimos contacto con algunos hombres por medio del Messenger.
Cuando le mostré a ella todo lo que había hecho se escandalizó, pero cuando le mostré todos los mensajes de aquellos hombres diciéndole todo tipo de piropos ya no le desagrado tanto, incluso comenzó a participar en pláticas en el Messenger con algunos de ellos y desde luego a recibir más piropos, los cuales correspondió enviándoles a algunos de ellos sus fotos más atrevidas, ¡estaba entrando en el juego!
Para mi decepción, por una u otra razón comenzó a encontrarle peros a todos, hasta noté que iba perdiendo interés de nuevo, por suerte un día alguien le mandó un mensaje inusual, le lanzaba piropos también, pero más fuertes y directos que los que había recibido, sin caer desde luego en lo vulgar, y lo que hizo el boom fue que también envió una foto mostrando su verga, era tal y como le gustaba, moreno delgado y con una verga que sin estar monstruosa se veía bien, con el color y tamaño que a ella le gusta y lo que es más, perfectamente depilada…
Así comenzó un intercambio de mensajes y fotos, desde luego ella le mando sus mejores fotos, un día el nos dijo que si nos podíamos conectar con web cam para conocernos, por lo que me di a la tarea de comprar una inmediatamente, después de batallar un poco para conectarla y hacerla funcionar pudimos enlazarnos, ella no quería mostrarse por que esta seria la primera vez que le verían la cara, ya que en las fotos siempre editábamos su rostro, pero para mi sorpresa Víctor (que así se llamaba el amigo) se mostró totalmente desnudo, al comentarle esto a ella, inmediatamente se animó a verlo y así Víctor pudo a su vez verla también.
Comenzamos a platicar y él, cómo siempre, se lanzó a la ofensiva tratando de provocarla, le preguntó si le gustaba verle la verga y ella dijo que si, él le dijo que si le gustaría acariciársela y ella contestó un tal vez, las cosas se pusieron calientes y él pidió que ella se desnudara, después de varios halagos de parte de él y varios No! de ella, la convencimos a que se quedara en ropa interior, no duró mucho, al rato ya no tenia sostén.
Él halagó sus bonitas tetas y pronto ella se desnudó, no se terminaba de desinhibir y mostrarse abiertamente, ella preguntó que si siempre andaba depilado, él dijo que si, que se sentía sumamente sexy, así que la invitó a hacerlo, para mi sorpresa aceptó, subió a la recámara y después de un rato bajó totalmente depilada, era impresionante ver esa conchita esponjada brillante e indefensa, ella llegó y frente a la cámara se la mostró, él pidió que abriera totalmente las piernas así que acomodamos la cámara y ella se recostó en el sofá ofreciéndole una vista espectacular.
Yo aproveché para acariciarle la concha y abrirle sus labios enseñando hasta lo más íntimo, noté que ella estaba muy húmeda de lo caliente que estaba, él le dijo que si le gustaría mamarle la verga a lo que ella contestó que si él estuviera ahí se la comería toda, él le dijo que me la mamara a mí pensando en él y ella me quitó el cinto, le ayudé a bajar el pantalón y el calzón y allí frente a la cámara me dio una de sus mejores mamadas, realmente estaba pensando en él y procuraba que su pelo no le tapara la visión a Víctor, a su vez él se jalaba la verga…
Llegué yo primero a eyacular y el semen cayó en su cara y en mi estomago, ambos volteamos y Víctor también estaba llegando y aventando leche incluso a su cámara, por lo que procedió a limpiarla diciéndole a ella que si se tragaría su leche, ella contestó que hubiera limpiado la cámara con su lengua, él le dijo eres deliciosa y estas buenísima!, ¡necesito ensartarte!, ella dijo, tú también y me muero por acariciar esa rica verga, nos despedimos de nuestro amigo, y por supuesto en la noche tuvimos sexo súper cachondo imaginándonos a Víctor con nosotros, después del sexo le pregunte que si con Víctor se animaría y su contestación fue una promesa que aun no olvido, dijo mira, él tiene un punto a su favor.
Al día siguiente le envíe un email a Víctor diciéndole los planes y pidiéndole su celular, para una vez estando allá, hablarle, me lo dio gustoso y me dijo, me la voy a comer todita! Yo le dije, ¡no la vamos!. Así fue que el viernes íbamos con rumbo a esta ciudad fronteriza la cual queda a dos horas, en el camino le dije a mi mujer que había hablado con Víctor y que traía su celular y que una vez estando allá le llamaría, también le comenté que había reservado un hotel para quedarnos (siempre nos quedábamos en casa de una tía) ella me cuestiono, que como le íbamos a hacer con los niños y yo le dije que le había pedido de favor a mi tía que me los cuidara el sábado por la noche.
No dijo nada y en todo el camino se fue muy seria, llegamos a descansar al hotel y muy temprano fuimos de compras, con las compras se olvidó un poco del asunto y se relajo, nadie comentamos nada al respecto, de regreso ya tarde llegué directo a casa de mi tía a saludar y dejarle a los niños, no estuvimos mucho tiempo y con cualquier pretexto nos fuimos al hotel, en el camino le dije que ahora si preparara ese hermoso culito por que iba a tener verga hasta para llevar, y ella contestaba diciendo ¡Ahhhhhyy no, mejor no, que tal si me pega una enfermedad o algo!
Yo le insistía pero ella volvía a decir lo mismo, se estaba echando para atrás, lo que ella no sabia es que ya le había hablado a Víctor diciéndole en que hotel estaba y que nos veríamos en el bar del hotel como a las ocho de la noche, y ahora que iba a pasar?
Llegamos al hotel ya medio enfadados por nuestras diferentes posturas y discutiendo de lo lindo, pero cuando pedimos la llave del cuarto, el dependiente nos entregó una caja diciendo que nos la habían ido a dejar, pudimos leer rápidamente la nota, espero les guste, hasta en la noche, Víctor. Ninguno de los dos dijo nada y entrando al cuarto ella en silencio abrió la caja, era un conjunto con liguero y medias de encaje muy bonito y un vestido de tela sedosa a media pierna de color negro, ella los desenvolvió los vio y me dijo, tu le dijiste donde estábamos?
Yo le dije. Hablé con él por la mañana y quedamos de vernos aquí en el bar a las 8 de la noche (ya eran las 7), dejo las prendas en la cama y se dirigió al lavabo del baño, yo le dije que fuéramos aunque sea a tomar una copa y que no pasaría nada que ella no quisiera, no contesto y acto seguido se metió al baño, duro algunos minutos en silencio encerrada, yo estaba seguro que no pasaría nada, que ella no iba a acceder absolutamente a nada…
Después de unos minutos que me parecieron eternos escuche el ruido de la regadera, se estaba bañando, y un poco de esperanza volvió a mi cabeza. Al rato salió del baño envuelta en una toalla y en completo silencio, no le dije nada, y me metí a bañar, estuve a punto de masturbarme por la excitación que sentía de ver lo cerca que estaba de hacer esto! iba a ofrecerle mi mujer a otro, ella iba a entregar hasta lo más intimo guuuauuu, no es fácil, pero me derretía y las piernas me temblaban.
Cuando salí de bañar ella ya estaba cambiada y booiingg! llevaba puesto el vestido y las medias, seguramente llevaba puesto todo el conjunto completo, el tiro ya estaba dado, se pulió en su arreglo, se maquilló, perfumó y peinó como nunca.
Dio la hora de bajar al bar, en el elevador ninguno de los dos hablábamos, me acerque la abrace y la bese de una manera tierna y la acompañe con una ligera nalgada un sus ricas nalgas, ya abajo y camino al bar juro que todo me temblaba (me imagino que a ella también), para alivio no había mucha gente y no parecía estar él ahí, nos dirigimos a una mesa pegada a una pared, de esas que son sillones semiredondos con mesa en medio, pronto llegó el mesero, yo ordené una cerveza y ella un tequila, ella no toma mucho y con algunos tequilas encima es alegre y un poco cachonda.
No habían pasado unos minutos cuando él apareció por la puerta, sin duda ambos lo reconocimos, le hice una seña y se dirigió a nosotros le saludo de beso en la mejilla y le dijo, ¿como estás preciosa?, a mí me pareció un saludo bastante cálido y creo que a ella también, él se sentó de modo que ella quedó en medio de los dos, noté como ella bajó sus manos instintivamente hacia su vagina, en un signo de nerviosismo y defensa ante aquel extraño que venía a penetrarla.
Resultó que su plática fue bastante agradable y trivial, prácticamente hablábamos él y yo y ella solo opinaba cortamente, al cabo de un rato y cuatro tequilas ella reía más relajada con las ocurrencias de ambos, así que el comenzó su ofensiva diciéndole de repente, eres una mujer hermosísima, y la más rica que he visto jamás, ella se avergonzó y bajó la vista, solo dijo gracias, seguimos
Con el buen humor y cada vez más halagos y cada vez más calientes ella en una ocasión respondió a un halago con un gracias guapo! y una caricia en la barbilla del sin bajar la mirada y con una sonrisa, el ambiente se había dado, ahora estaba seguro que iba a pasar, al minuto él pidió disculpas para ir al baño y yo me levanté diciendo te acompaño, en el baño él me dijo, ¿como te sientes?, ¿Cómo la ves? Yo le dije, de maravilla!
Esta cabrona ya cayó y nos la va a tener que dar!, ahorita que lleguemos a la mesa cuando yo la bese intenta meterle la mano en la conchita y no la sueltes aunque ella te quiera quitar la mano, él aceptó y salimos del baño nos sentamos de nuevo y yo tomé a mi esposa de la cara y le plante un beso apasionado en la boca, para continuar con el cuello al tiempo que le susurré al oído, ya no hay vuelta atrás vas a dejar que te hagamos lo que queramos, ella me volteó a ver muy seria y cerró los ojos dándome un beso…
En eso estábamos cuando note un pequeño sobresalto de ella, intuitivamente llevo su mano debajo de la mesa y quiso separarse ligeramente de mi boca, fue cuando yo reaccione, la jalé hacia mí y la bese apasionadamente, después de unos segundos que parecieron minutos ella comenzó a corresponder con igual intensidad mi beso síndrome inequívoco que había cedido en su lucha de manos por debajo de la mesa, la seguí besando y bajé mi mano para acariciarle un muslo, noté que tenia las piernas totalmente cerradas.
Seguramente no le estaba resultando fácil a Víctor, cuando comencé subir mi mano para acariciarle la concha, ella la detuvo y me volteó a ver y con una cara deliciosa me dijo aha!, ya está ocupado, volteé a verla y le susurré, ¿te están manoseando? y ella contestó con un siiii…siiiiiii! entrecortado, yo le dije tomándole un muslo, abre tus piernas entonces, y sin dejar de mirarme y mordiéndose los labios, sentí como separaba sus piernas lo más que pudo, acto seguido cerró los ojos y se recargó en mi hombro escondiendo su cabeza…
Ella daba la impresión de estar de espaldas a Víctor, pero la dirección de sus piernas seguían como si ella estuviera sentada normalmente, en eso volvía a sentir un movimiento de ella y como que se levantó abrir, parte las prisas parte el nervio de la excitación, entramos y ella se quedó parada con los ojos cerrados en medio de la habitación, Víctor se sentó en la cama y yo fui hacia ella y deslicé su vestido hasta que cayó al piso, y guauuuu que espectáculo, con esa tanga, liguero tacones altos se veía monumental.
Víctor exclamó ¡que buena conchita tienes, ¡que rica estás mamacita! Al tiempo que se levantó y se puso enfrente a ella, yo estaba detrás y comenzamos a besarla, la besábamos y acariciábamos por todos lados y ella nos sobaba la verga por encima del pantalón, Víctor y yo le decíamos muchas cosas calientes, !Ay chiquita te vamos a culear todita, te vamos a llenar de leche hasta que escurras!
Y ella lanzaba ligeras exclamaciones hasta que dijo, cójanme toda soy suya chiquititos, acto seguido se arrodillo y comenzó a quitarle el pantalón a Víctor y yo hice lo propio con el mío, ella comenzó a mamarle la verga a él y se volteaba para mamar un poco la mía yo le decía a Víctor, a poco no mama bien rico esta putita, y él decía mmm delicioso! Se la come toda…
Y ella hacía el esfuerzo de metérsela toda, yo le dije, espera a que veas que rico chupa los huevos, y antes de decir otra cosa, ella se lanzó hacia los huevos de Víctor lamiéndolos y chupándolos como nunca lo había visto, estaba decidida a demostrar que era la mejor hembra, la llevamos a la cama y ella se fue a mamarme los huevos mientras que Víctor quitándole su tanga se comía toda esa concha solo para retirarse tantito y exclamar, S¡ tenías razón, mirá que concha tan grandota y esponjada tiene esta putita, y ella solo gemía, después Víctor le lamía el culito y decía, ¡que culito tan apretadito y rico tienes!, lo siento pero te lo voy a dejar muy agrandado con mi verga…
Ella solo asentaba con gemidos, creo que ella empezó a sentir la necesidad de verga por que sola se movió y se empinó, dándole la vista de su vida a Víctor, todo lo hacia sin soltar mi verga, estando así él se acomodó detrás de ella y yo le dije, ahora si mamacita ofrézcale todo a Víctor, a como pudo sin sacarse mi verga de su boca, con sus manos abrió sus nalgas todo lo que pudo, ¡guauu! Que espectáculo para Víctor, según él ahí estaba la vieja más buena que había visto en su vida empinada delante de él y ofreciéndole todo. Él apuntó su verga hacia ella (la cual era como del mismo tamaño que la mía solo que un poco más gruesa, sobre todo de la cabeza)
Víctor se volteó a mi y preguntó por donde, yo voltee hacia ella que estaba con mi verga en su boca Y le dije por donde quiere que la ensarten mamacita, ella soltó brevemente mi verga solo para decir por donde sea!, casi me vengo con su respuesta! Víctor la encaminó hacia su concha y se la ensartó de golpe, ella lanzó un quejido y siguió mamando, él la embestía con tantas ganas que yo nunca había visto a mi mujer hacer tantos ruidos ni tan fuerte, él movió las nalgas de mi mujer tan fuerte que parecían aplausos que se escuchaban seguramente no solo en los cuartos de al lado, sino en todo el piso del hotel…
Creo que para todos era evidente que se estaban cogiendo a alguien y ese alguien era mi mujer, debido a los quejidos tan altos no supe si mi mujer se vino ni cuantas veces lo hizo, nunca la había visto así, pero seguro que le estaba gustando, al cabo de un rato de estarla bombeando, él paró, yo volteé a ver que pasaba y me di cuenta, él se estaba preparando para él banquete principal, culeársela!.
Mi esposa ya solo me chupaba la verga esporádicamente, concentrada más en la verga que estaba atrás de ella, mientras él se preparaba para encularla, ella entonces se tiró para atrás mucho más y mi mujer pujaba tan excitantemente que casi me vengo en ese momento, los quejidos no parecían de placer si no de dolor un dolor que me causaba mucha excitación y a ella también, entonces recordé que traía la cámara, me levanté fui por ella y regresé a tomar una foto en el momento exacto que Víctor la tenía ensartada hasta los huevos, le tomé varias fotos, inclusive algunas a la cara de mi mujer con los ojos cerrados, el ceño fruncido y mordiéndose los labios, entonces le dije, ya está mi amor, ya estás bien ensartada!
Pareció que le hubiera dicho una palabra clave por que enseguida comenzó a mover lentamente sus caderas hacia atrás y adelante , Víctor entendió el mensaje y comenzó un bombeo que fue agarrando ritmo hasta convertirse en algo envidiable, ¡te gusta que te cuelen! gritaba él, y ella respondía con un pronunciado, Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, ¡dilo! Decía él, ¡grita, culeame Víctor!, me dio un poco de vergüenza cuando mi mujer gritó en modo tal que casi todo el piso escuchó, ¡culeame Víctor! ¡Hazme tuya papacito! ¡Tómalo todo!
Eso me puso a mil y busqué meterme por debajo de ella, ellos entendieron mis pretensiones y pararon un poco, me facilitaron acomodarme debajo de ella y metérsela por la concha la cual estaba empapada, enseguida ella paró el culo lo más que pudo y él la volvió a ensartar, sentí claramente la verga de él en el interior del culo de mi mujer y sentía como su cabeza rozaba con la mía tan solo separados por muy poca piel, ella se movía a como podía y nosotros tratábamos de seguirla…
En el momento de mayor excitación se me ocurrió una locura, le dije a Víctor, vamos a sacar al pasillo a esta putita y cogérnosla los dos, ella no estuvo muy de acuerdo, pero entre ambos la sacamos y nos recargamos en una pared a pleno pasillo del hotel y ahí la ensartamos, ella ahogaba sus quejidos y Víctor le dijo, puja fuerte putita, no tiene nada de malo que sepan que te gusta la verga…
Al poco tiempo ella cooperaba y pujaba no tan fuerte pero bastante claro, en eso escuchamos el ruido de una puerta y nos volvimos a meter al cuarto, nos volvimos a acomodar, ella se sentó en mi verga y se agachó hacia enfrente de mí ofreciendo su culo de nuevo a Víctor, este exclamó antes de ensartarla, te dije que te lo iba a agrandar todo, ¡ya lo tienes bien abierto!
Debió ser cierto por que sentí que de un solo empujón se la metió toda, volvimos a movernos y a decirle cosas obscenas hasta que no pudimos más, siendo yo el primero en venirme seguido de Víctor, nos quedamos un ratito así con los dos adentro de ella hasta que ella se levantó y fue al baño, cuando salió venía ya sin las medias y totalmente desnuda, llegó y se acostó en medio de ambos con la cara de frente a mi, no me dijo nada, sus mejillas estaban totalmente coloradas y tenía la cara desmadejada, me lanzó algo que quiso ser una sonrisa y se quedó dormida, ambos la abrazamos y nos dormimos también.
Por la mañana me despertó unas caricias en mi verga, volteé y por debajo de las sabanas estaba ella mamándole la verga a Víctor y acariciando la mía, pronto nos excitamos y comenzamos de nuevo, nos la cogimos y la culeamos al menos 2 veces cada uno y volvimos a repetir el sándwich.
Ella se metió a bañar y después lo hizo Víctor, al último me metí yo, cuando salí ella le mamaba por última vez la verga a Víctor, él la quería ensartar pero ella estaba muy adolorida y rosada así que le estaba dando una buena mamada mientras yo me la jalaba y les tomaba fotos, él se vino en boca de ella y ella tragó lo que pudo en agradecimiento a tan linda noche.
No lo hemos vuelto a hacer pero el recuerdo de esa noche y las fotos nos excitan mucho, ahora ella dice con orgullo que es una excelente ¡putita!
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