LOS RELATOS DE LOS VAGOS


Fui a la fiesta de un compañero de trabajo, Nacho; mi esposo había salido de viaje a un curso en Monterrey y yo tenia ganas de portarme muy a mis anchas, así que encargue mi hijo a mi hermana y me fui a la fiesta, había ido vestida muy sensualmente, llevaba puesto una vestido rojo corto y con una tela que se pegaba a mi cuerpo.

Cuando llegue a la fiesta ya habían llegado casi todos y me decían cositas sobre lo bien que lucia. Ya entrada bien la noche mire a mi alrededor y solo quedábamos seis personas y la única mujer era yo, casi todos los hombres estaban un poquito pasados de copas incluyendo mi amigo Nacho, algunos me decían que a esa de rojo yo me la..., Nacho y yo les sonreíamos, después de servirnos otra copa, uno de ellos (Javier) me invito a bailar y yo acepte pues la verdad también tenia unos traguitos de mas en la cabeza y había bailado poco por estar charlando con Nacho.

Cuando estábamos bailando me dijo: Irenita, luces muy linda y que estaba muy encamable, además que deseaba tenerme junto a él, que lo tenía muy caliente y deseoso de cumplirme lo que había dicho sobre la de rojo, yo acepte sus cumplidos con una sonrisa y al final le di un pequeño beso en la mejilla, como él se dio cuenta de mis intenciones comenzó a acariciarme la espalda y luego bajó sus manos hasta agarrarme las nalgas como para abonar terreno, yo le sonreí aceptando la situación, mientras comenzó a besarme el cuello y a frotarme su pene en mi estómago, sentía como su verga le iba creciendo por debajo de sus pantalón, y yo me le pegaba lo más que podía para sentir ese cosota que crecía más y más en el interior de su pantalón. Los demás con lo que estaban observando se fueron poniendo algo cachondos.

Yo me derretía, no dije nada y me dejé hacer cerrando los ojos. Luego la música terminó pero el no me soltó y me siguió besando y apretándome contra él. De pronto sentí que alguien se me acerco por atrás, ¡hola! Irene, era otro de ellos y también comenzó a tocarme y a recargar su pene entre mis pompis. Eso me excitó tanto que me empecé a mover rítmicamente para sentir mejor la verga que tenía atrás y la que tenía adelante. Sentía sus panzas presionándome y sus vergas frotándose contra mis nalgas y mi pubis.

Mi acompañante Javier me acariciaba mis senos y yo acariciaba su protuberancia a través de su pantalón, dejamos de frotarnos los tres y todos nos aplaudieron y me pidieron que les hiciera un strip, les dije que no sabia como, pero podía bailar para ellos, todos me motivaron y les baile, quitándome mi vestido, así en ropa interior me moví lo más que pude enfrente de mis cinco galanes, esto último termino de calentarlos y todos se sobaron sus vergas, todos lucían frente a sus pantalones una hermosas protuberancias, sus vergas se miraban erectas, bien listas para lo que pudiese ofrecerse.

Nuevamente se acerco Javier, quien creo que era el que mas ganas tenia de hacerme dichosa, así que lleve mi mano sobre su gran verga, lo bese y arrodillándome tome su verga, e inicie a darle una buena mamada, me la metía a la boca con tanta ganas que no me di cuenta que tres más de ellos estaban junto a mi, y que ya me manoseaban, quitándome mi ropa interior, así quede sin nada y puestísima para que manosearan mi cuerpo. Sus manos me tocaban por todos lados y así me llevaron al sillón donde me estuvieron besando y manoseando entre todos mientras me decían: mueve las nalguitas putita, yo las movía con mucha pasión, uno de ellos se acerco y arrodillada como estaba abrió mis nalgas y fue metiendo su dedo en mi ano mientras besaba mis nalgas, después con su lengua fue humedeciendo mi ano, besaba y mordía mis nalgas, esto me hacia poner más caliente de lo que ya estaba, cogiendo su verga la restregaba en mis nalgas y la entrada de mi ano, y con la verga tiesa me pegaba en las nalgas, mientras tanto yo seguía mamando la verga de Javier, no podía ser más feliz, con el miembro de Javier en mi boca, me puse a mamarlo como ni yo sabía que lo podía hacer, quería comérmelo, quería que me entrara todo. Alcancé a escuchar que uno de ellos dijo: ¡Qué garganta tiene esta puta! ¡Irene! ¡que bien chupas verga! ¡putita!

Todos se quitaron sus ropas y se me acercaron, comencé a buscar las otras vergas y me las fueron dando, pero una era muy grande, enorme y gorda y esa la lamí toda porque casi no me cabía en la boca, bueno así como las otras. Las caricias, los manoseos y las sobadas de verga del otro sujeto en mi ano me hizo venirme. Me besaron mi panochita, introdujeron sus lenguas sobando mi clítoris, chupándolo, mordisqueándolo hasta que uno de ellos de gran bigote me hacia tremendas cosquillas en mis labios vaginales con su tremendo bigote, sobreexcitando aún más de lo que estaba, me vine y bañe sus bocas con mis jugos. Me voltearon y se pusieron a darme mordiditas en las nalgas y a chuparme el ano, me metían su lengua y sus bigotes me rozaban las nalgas provocándome un placer enorme.

Luego comenzaron a morderme los muslos, las pantorrillas, la espalda y eso me tenía loca, más cuando uno de ellos me metió sus dedos en la vagina y comenzó a moverlos riquísimo. Mis pezones y mis labios estaban hinchadísimos y yo buscaba que me besaran en la boca para disfrutar sus lenguas que me entraban hasta la garganta.

Desde ese momento no deje de tener una verga en la boca mientras me dedeaban y me chupaban el ano. Yo comencé a pedir que me cogieran pero uno dijo que no había condones. Yo les pedí que me cogieran aunque fuera sin condón y así lo hicieron, se pusieron de acuerdo para ver quien era el primero, Javier fue el suertudo me jalo hacia el sillón, se recostó y me llama, ahora si Irenita voy a cumplir un deseo que tengo desde hace mucho, yo me le subí, cumpliéndose su promesa inicial, su verga me entro fácilmente, como un cuchillo en mantequilla, como una mano en su guante, todo de un solo sopetón lo tenía dentro de mi e inició sus embestidas, me levanto con sus manos ligeramente mis nalgas para que uno de ellos continuase besando mi culo. Mientras los otros tres me volvieron a poner a mamárselas, y yo continué saboreando mis ricas vergas.

Después de un buen rato de darme unas cuantas embestidas, Luis se acerco al tipo que me estaba besando mi culo y le dijo déjame probar el culo que lo tiene de ataque, inmediatamente saque de mi boca la hermosa verga que mamaba y le dije: si, quiero que me cojan por mi culito... vamos quien va ser el primero que me lo va abrir, Luis dijo: yo Irenita putita te voy a abrir el culo como nadie te lo abierto pero primero te voy a dar una buena chupada en el ano, me sonreí y le dije: ah... si... sí me gusta que me chupen el culo, el metió su cara entre mis nalgas y sentí como su lengua mojada me abría el ano, yo jadeaba de placer mientras seguía mamando la jugosa verga de Marcos que ya destilaba líquidos seminales, después de un rato Marcos le cedió su lugar a Nacho el anfitrión de "mi fiesta", le besaba su tremenda verga la recorrí con mis labios en toda su extensión e inclusive le bese sus grandes y peludos huevos; le cogí su verga con mis dos manos y lo mamaba alternadamente con la de Marcos, Luis que me daba por el culo decidió meter toda su verga, grande y gorda, de una arremetida, haciéndome sentir un gran dolor a pesar de estar bien lubricado, le grite:

Aaaaahhhh Luis, me estas abriendo el culo... me estas haciendo ver estrellas, él me contesto: ¡así es como te gusta Irene puta...! que te de por el culo y que te duela.

Le dije inmediatamente: ¡si papi!... , si pero no tan duro.

Después de un rato el dolor se convirtió en placer y le grite: muévete mas rápido... dame mas duro y rápido que tienes una verga deliciosa, eso era magia para él, porque arreciaba sus embestidas como un toro de casta, Sentía la punta de su verga explorando mi culo y luego sentía sus ricas arremetidas, su verga entraba y salía de mi culito, era delicioso, me puse a percibir lo delicioso que sentía ser cogida por varios machos a la vez, pare un momento y sentí como me entraban sus vergas más y mas hasta que sentí sus huevos entre mis nalgas.

Ese momento fue lo mejor, sentía como las vergas de esos hombres casi se tocaban dentro de mi y luego como entraba una mientras la otra salía rítmicamente y luego se encontraban bien adentro. Mientras tanto Nacho me tenía agarrada de la nuca y me bombeaba su verga en mi boca, sentí que gemía previniendo su venida y acelere mi chupeteo en la verga que mamaba; Luis saco su verga de mi adolorido culo y baño todas mis nalgas con su leche, mientras Nacho se venia en mi boca sin que yo dejara escapar una sola gota de semen, Javier me extrajo el objeto de mis placeres, se acomodo se tendió en el suelo y me jalo hacia él, yo dirigí su verga que se encontraba toda erecta y mojada a mi panocha y con movimientos circulares me la metí, ahí nuevamente a su funda hasta quedar totalmente ensartada, tenía nuevamente su verga en mi interior, yo sentí su arremetida y di un ligero suspiro.

Los otros dos señores que todavía no se venían se acercaron también y uno de ellos Marcos, cogió mi cara y mostrándome su verga me la sobo sobre toda mi cara y me dijo: chupa puta... úntame la verga de saliva que te voy a taladrar el culo, yo lamí su verga y cogía sus huevos con mis manos, y se coloco encima de mi que estaba tendida en el suelo con la verga de Javier en mi panocha, me dijo: para el culo que te voy a clavar, acomodándome de tal forma que no se saliera la verga de Javier de mi panocha me la clavo en el culo, de un tirón me la empujo y entro fácil pues ya estaba abierto y lubricado, fue una sensación maravillosa sentirme clavada por todos lados puesto el otro señor que aún no me había cogido con su preciosa verga, y que la tenía bien parada con la mamada que le había estado haciendo, lucia una verga grande y jugosa; me comenzó a darme de vergazos en la cara y me la introdujo entre mis senos, me la volvió a restregar por mi cuello y en mi cara, y nuevamente me la acerco a mi boca y procedí a chupársela, mientras los otros dos, me estaban dando por mis dos hoyitos.

Javier nos pidió intercambiaran lugares, así que me zafe y me gire para que él me diese por mi culito y los dos señores Marcos y el otro que no recuerdo como se llama, se alternaran con mi panocha y mi boca.

Todos cogimos un ritmo adecuado y seguido, me besaban las tetas, la espalda, me tocaban y apretaban, me daban palmadas en mis nalgas y apretaban mis tetas, cogimos un ritmo delicioso que nos hizo venir, todos nos corrimos casi al tiempo, Javier me mando una buena cantidad de semen en mi panochita, mientras que el señor que no recordaba su nombre baño mis entrañas también con su rico y caliente semen, mientras su compañero Marcos me daba su leche en mi boquita que por segunda ocasión era alimentada con un delicioso manjar. Mire a mi lado y observé que Nacho y Luis se estaban masturbando, me abalance sobre esas vergas grandes y me metí la de Nacho. Que bien ajustaba con mi panochita, me bombeo durante un rato y después lo hizo Luis, finalmente arrodillándome frente a ellos para tragarme la leche que inmediatamente empezó a salir de sus jugosas vergas pues me encanta tragar semen, para mi es una deliciosa lechita, una rica cremita... de hoooombre.

Cuando terminaron todos se acostaron en los sillones del salón. Todos estábamos desnudos y mientras me servían una cerveza, pues ya se había acabado todo el vino, me di cuenta que estaba siendo el juguete sexual de cinco hombres panzoncitos, pero muy experimentados. Tome mi cerveza y me dirigí al baño para reponerme un poco y ponerme mi ropa.

Un rato más tarde, al salir del baño note que me miraban con mucha lascivia; me sonreí, pues se veía que querían seguir haciéndome suya y yo la verdad continuaba excitadísima, por ello en broma me levante mi vestido no me había puesto mi ropa interior, así que vieron mis labios sonrojados de tanto limar sus vergas y gire y les mostré mis nalgas, las abrí lo más que pude y les grite: ¿quieren mas ?...., todos sonrieron y me gritaban los epítetos mas vulgares: eres una putona, puta Irene, quieres mas verga puta, Irenita ¡que putita eres!...

quieres que te abran más el culo...

Me dijeron ahora vamos a ver que tan abierto te queda tu culito; vas a meterte las dos vergas más gordas y largas en él, se acercaron a mí los dos con las vergas mas gordas y largas, Nacho y el señor que me había dado su semen en mi boca, me arrodille y las mame con pasión, eran gordas y largas, las acaricie con cuidado, las admire, lamí y chupe como una loca, estaban deliciosas.

La de Nacho con sabor a nuestros jugos y la del otro casi limpia ya que se la había chupado anteriormente sin dejar rastro de lo que había hecho, llenarme de su semen rico. Me pare y le dije a mis dos hombres: bueno vergudos me la van a meter ambos en el culo... aprovechen que una puta como yo no la vuelven a ver, cogí mi bolso y extraje mi crema y me la aplique en mi ano mientras les mostraba mis nalgas, con mi ano lubricado me senté encima de uno de ellos y coloque la punta de su verga en la entrada de mi ano, lentamente la metía y la sacaba repitiendo este procedimiento hasta que entro toda, me abrase a él y lo bese moviéndome hacia arriba y hacia abajo, levante mi cara y le dije a Nacho: ahora muñecón métemela en el culo y disfruta de verme con dos vergas, bien dentro de mi culito, poco a poco muy lentamente Nacho fue metiendo su verga en mi dilatado ano, yo gritaba de dolor y placer de sentir dos gordas y deliciosas vergas en mi ano, nunca antes había experimentado esta sensación, y nunca antes me habían metido tanta verga en tan poco tiempo, apenas si me podía mover todo el esfuerzo lo hicieron mis dos hombres, se movieron lenta y rítmicamente gritándome lo puta que era, creo que me corrí dos veces y ellos me llenaron los intestinos de leche, me desconecte de ellos cuando terminamos.

Los otros tres, mientras yo era cogida por el culo se masturbaban, así que una vez que me separe de mis dos amantes, se aproximaron y así me acostaron en el sillón y me fueron cogiendo de uno en uno, yo estaba feliz, puesto que todos nuevamente mis cinco amantes se alternaban para hacerme dichosa me ofrecieron sus vergas para que también las besara y chupara; así que me di mi banquete de vergas.

Yo estaba sintiendo la verga que estaba debajo de mi y mamándosela al otro, cuando sentí que otro me lubricaba con crema el ano, luego sentí sus dedos entrando y saliendo. Estaba extasiada y le pedí que me la metiera.. Comencé a sentir sus eyaculaciones dentro de mi primero en la vagina de mi amigo Luis, luego en la boca por parte de Javier y finalmente en mi intestino del fabuloso Marcos, fue delicioso, quedé extenuada, me zafé de ellos y les pedí que me dejaran descansar tantito.

Nos acabamos las cervezas y destaparon más. Sus penes flácidos parecían inofensivos, pero esa noche yo no tenía llenadera, ví que eran las cuatro de la mañana y pensé que una hora u hora y medía todavía podía disfrutar de la situación; su semen me escurría entre las piernas y ya se comenzaba a resecar en mi cara.

Destapé otra cerveza y me la tomé como de cuatro tragos, mientras ellos no me quitaban la vista y se sobaban las vergas. Marcos comentó: "esta vieja quiere más" y me hizo señas para que me acercara, yo obedecí y cuando me acerqué me hizo señas para que me hincara y se la mamara. Su verga estaba flácida, chiquita, pero así me la metí en la boca y se la comencé otra vez a mamar hasta que le volvió a crecer. Sigue Irenita, sigue... decía Marcos, que buena puta eres.

Me pasé al lado donde estaba Javier sobándosela y volví a hacerle lo mismo, pero me dijo que le chupara el culo para que se le parara más. Me acomodé en la alfombra y el me puso sus nalgas en la boca, nunca lo había hecho, pero se lo traté de hacer como ellos me lo habían hecho a mi. Mientras se lo lamía le sobaba los huevos y la verga hasta que sentí su tremenda erección, entonces se volteó y me chorreó la cara de semen caliente, de Javier el que me incito mi lascivia con nuestro baile inicial, quise limpiarme porque tenía semen en los ojos, pero Nacho ya se había acomodado para que también le chupara el culo y se lo hice igual y le pedí que me echara su semen en la cara y lo mismo les hice a los otros tres y me bañaron la cara con su semen, parte caía en mi boca y parte en mi rostro, así fui bañada toda mi cara con leche, leche de hombre y que hombres me habían tocado. Me quité el semen de los ojos y los ví exhaustos.

Me acosté en el sillón y vi el reloj de la pared que ya marcaba la cinco de la mañana, me levanté y les dije que ya iba a amanecer, pero no me dejaron ni hablar, me dijeron que me hincara en el sillón y el desconocido, el que la tiene más grande, me volvió a poner su verga en la boca. Toma puta Irene, aquí tienes lo que mas te gusta, demuéstranos lo puta que eres Irenita. Mientras se la mamaba Javier se acomodó atrás de mi y me la metió por en el culo hasta que se vino y luego siguieron los demás mi encantador Luis, Marcos y mi estimado Nacho hasta que acabaron dentro de mi. Terminaron y me pidieron que se las limpiara con la boca, se las lamí y limpié lo mejor que pude y comenzamos a vestirnos.

Nos despedimos y el desconocido que no sabia como se llamaba se ofreció a llevarme a mi casa, me dice: yo soy Jaime, que gusto tengo en conocerte, putita, eres adorable. Gracias papito, ya sabes yo estoy a tus órdenes. Eso espero, me dice mientras se sonríe, a él, mi casa le quedaba por su rumbo. Nos despedimos, me dijeron que estaba muy buena, que me debería dedicar más a eso. Tuve que aceptar todavía sus manoseos al despedirnos y salir de la casa de Nacho.

Ya en el autote Jaime, me recargue en su hombro mientras le acariciaba su verga sobre el pantalón, le baje su cierre y extraje el objeto de mis placeres, me incliné y le di un besito, él me dijo que se sentía cansado y que ya tenía irritado su pene, pobrecito de mi dulce le dijo al mismo tiempo que me lo introducía en la boca para que mi saliva aliviase su ardor, ¡que puta eres, Irenita!, si le sonreí, pero por más que le bese, le succioné su verga, sobe y lamí sus huevos, solo logre medio levantar su verga, espera putita, debajo de tu asiento traigo un tequila, pásamelo, necesito un trago. Se lo di y regrese a mi caramelo, me sorprendí pero el tequila tuvo un efecto inmediato y ahí estaba toda una gran verga erecta, derechita, dispuesta a darme más placer, todo el camino se la bese, se la chupe, disfrute de su erección.

Al llegar a mi casa, descendimos y ahí frente a mi puerta, me cogió me dio nuevamente, verga, deliciosas embestidas, hasta que finalmente me lleno nuevamente de su semen, de su rica leche calientita, aunque ahora solo fueron unos pequeños chisguetitos, que yo agradecí dándole mis jugos a su verga, que también me había tratado esa noche; nos despedimos y él se retiro. A Apenas había cerrado la puerta y me dirigía a mi recámara, unos toquidos insistentes en la entrada, llamo mi atención, abrí la puerta y me encontré con el encargado de la basura un joven como de 23 años, me miraba atónito, con ojos de asombro (que habría visto,¿vería cuando me cogieron en la puerta?. Dime Mario que se te ofrece Vera señora, la verdad, la ví como se la cogía el amigo del carro plateado, y pues, yo no soy ningún rajón, pero..., al decir esto me mostraba la erección al frente de su pantalón. Mira cariño, ya me siento cansada, otro día con gusto te atiendo, ¿si?. Pero es que no puedo quedarme así... Bien me dije, de todos modos me encanta, me arrodille y le llame, ven dame tu verga, te daré una mamada solamente. Él feliz se aproximo y sacándose su verga la coloco en mis labios, que calientita se sentía suave al tacto de mis labios, pero a la vez dura por la erección que presentaba, le di un ligero beso y después introduje su cabeza en mi boca, apenas empezaba a deleitarme con su sabrosa verga, cuando unos chorros de semen llenaron mi boca, se la retire un poco para sentir sus disparos en mi paladar, era bastante su excitación, el cogerse a la señora de la casa, el verme arrodillada frente a él, le había precipitado su venida, casi me atragante, que cantidad de leche me había dado, se lo seguí chupando mientras me tragaba su semen su caliente lechita, pero su verga en nada decayó, siguió en pie, firme para darme más semen, así que se la seguí chupando, desee más de su sabroso semen, pero después de un rato me la extrajo me recostó en la alfombra y me la metió de una sola embestida, mis piernas inmediatamente volaron a sus hombros, para que continuase con su ritmo de mete y saca, que golpeteo mas delicioso, le retribuí con una venida de ensueño, mis piernas cayeron, estaba exhausta, pero Mario continua sus embestidas, me volteo y me la introdujo por mi culito. Hay que aprovecharse señora Irene, que quien sabe cuando pueda tenerla otra vez a mi disposición, sigue le dije simplemente no tenía ya fuerzas para decir algo, después de un rato me la extrajo de mi culito y me la llevo a mi boca, no tenía ya fuerzas pero el sentirla dureza de su verga me dio ánimos para lamerla y besarla, chupársela y finalmente recibir otra buena cantidad de semen, que parte cayo en mi boca y parte en mi cara; él se retiro, simplemente me dijo, hasta luego... Yo en mi interior sonreí, éste regresa .

Yo estaba prácticamente bañada en semen, me dolía la quijada de tanto mamar, mi culo lo tenía destrozado y la vagina muy rosada. Pensé en bañarme pero me sentí todavía borracha y cansada, me tomé otra cerveza, abrí la puerta de la recamara y me fui a acostar.

RELATO DE REGALO