¡Hola! Me llamo Javier y soy de Tenerife, tengo 24 años, mido 1,77 y se puede decir que soy un chico bastante corriente. Mi novia se llama Marta y tiene 21 años, ella mide 1,82, pesa 66 kilos y sus medidas son de 95-66-92, sus tetas están muy bien puestas, aunque ella se queja de que las tiene un poco separadas, y tiene un culo que corta la respiración, y ya no hablemos de sus piernas, que es lo más que me gusta de ella, parece que no van a terminar nunca. Se puede decir que soy un tío con mucha suerte al tener la novia que tengo.
Desde que descubrí esta página me volví adicto a los relatos de infidelidades, y sobre todo a los de cuernos consentidos, me pongo muy cachondo cuando leo un relato sobre una pareja en la que la mujer es follada de forma brutal por algún semental delante de su marido. Desde entonces me empecé a masturbar pensando en que mi novia era follada por varias personas mientras yo miraba, y esa idea cada vez me excitaba más y más, pero no sabía como comentárselo a mi novia, pues podía pensar que estaba loco o enfermo.
Así que una vez, mientras estábamos follando en mi casa, nos empezamos a susurrar fantasías al oído, y ahí fue cuando le dije: “me encanta que te pongas muy puta en la cama, ¿seguro que te gustaría tener una polla en la boca mientras yo te follo?”. Mi novia reía mientras yo le decía esto, y ella me dijo que la única polla que tendría en la boca era la mía y que yo era el único que se la iba a follar. Pero en su cara veía una mirada de deseo. Durante un par de semanas mientras follábamos, le iba diciendo cada vez cosas más fuertes y a ella cada vez le iba gustando más.
Pasamos un verano un poco ajetreado, pues ella tenía que estudiar para sacar unas asignaturas de su carrera en septiembre. Pero llegado el día primero de septiembre (2006) se tomó un respiro, pues son unas fiestas muy populares en un pueblo de la isla, son unas fiestas en las que todo el mundo se tira agua y terminas mojado hasta el carné de identidad. Ya yo había ido otros años a esas fiestas, pero mi novia nunca había ido, así que me preguntó que ropa se pondría. Yo le dije que las chicas suelen llevar bikini y una falda o un pantalón muy corto.
Le pedí que se vistiera de forma muy llamativa, pues cuando salimos de fiesta me gusta que vista muy provocativa y me excita comprobar que pone a todo el mundo cachondo. Entonces decidió ponerse un bikini blanco que tiene ella de triángulos muy pequeños, que dejan ve gran parte de sus tetas, y se puso un tanga que viene con el bikini, y encima de este se puso un pantalón corto, también blanco, muy ajustado y que dejaba ver la mitad de sus nalgas por debajo. Yo cuando la vi subirse al coche se me disparó el corazón y se me puso la polla como un mástil.
Cuando llegamos a la fiesta, que se celebra en una plaza, una orquesta estaba tocando, y la gente ya se disparaba agua con todo lo que tenían, botellas, pistolas de agua, cubo, en fin, una locura. Mi novia y yo nos adentramos en las fiestas y estábamos totalmente empapados. Al cabo de un rato nos dirigimos hacia un bar a tomar unas cervezas para refrescar la garganta. Estando fuera del bar un chico se nos acerco con una cámara de fotos, el chico iba sin camisa y estaba bastante fuerte, marcado de tanto gimnasio, y al ver a mi novia se le quedó mirando y nos pidió si nos podía sacar una foto. En realidad yo creo que sólo quería sacársela a mi novia pero no lo iba a decir.
Puse a mi novia delante de mí para que saliera de cuerpo entero y yo me puse detrás, subido aun escalón, pues mi novia es más alta que yo. El chico saco la foto y nos dio las gracias. En ese momento le dije que por qué no nos sacaba otra foto, a lo que él contestó que sí. Nos quedamos como estábamos mi novia y yo, pero esta vez le agarré las tetas desde atrás, y pude ver como a los chicos se les salían los ojos. Nos sacó la foto y le pedí otra, él estaba encantado.
Pero ahora llegué un poco más lejos y le dije a mi novia en el oído que le iba a sacar las tetas para que el chico se pusiera enfermo, a lo que ella me contesto con una risa de complicidad.
Cuando se colocó para sacarnos la foto yo le saqué a mi novia las tetas por el bikini y las agarré con fuerza, el chico ya mostraba una erección más que evidente.
Luego estuvimos un rato hablando con el chico, se llamaba Tana, y tenía 19 años, aunque aparentaba unos cuantos más pues tenía un cuerpo bastante musculado y media como 1,85. Me dijo que mi novia tenía unas tetas muy bonitas, a lo que yo le pregunte si quería sacarse una foto con ella de recuerdo. Por supuesto que dijo que si, mientras que mi novia se limitaba a sonreír con cara de ser muy puta. El chico se puso en la misma postura en la que estaba yo, y le pidió permiso a mi novia para cogerle las tetas como lo hice yo, mi novia le cogió las manos y se las puso en las tetas, el chico estaba asombrado por la reacción de mi novia, y yo al ver esto me sorprendí más y me puse muy cachondo al comprobar que mi novia se estaba comportando como una autentica puta.
Después de la sesión fotográfica, nos separamos y mi novia y yo nos fuimos de nuevo a la plaza. Cuando llegamos de nuevo a la plaza le comente a Marta que me había puesto muy cachondo la escena que había montado con ese desconocido al ponerle las manos en sus tetas. Ella me miro y sonrío, y me dijo que más cachonda se había puesto ella cuando ese chico le restregó toda la polla por su culo. Me dijo que era enorme y parecía muy gorda.
Estaba apunto de estallar allí mismo, le pregunte si le hubiera gustado haberse comido aquella polla enorme, si quería que aquella polla hubiera llenado su boca, me miró con cara de guarra y me dijo que solamente se comería aquella polla si mi polla también estaba en su boca. Ya no aguantaba más, aquella era la oportunidad para hacer mi fantasía realidad. Cogí a mi novia de la mano, la mire a los ojos y le pregunté si quería ir a buscar a ese chico, no me dijo nada, sólo me agarró la polla y me miro con cara de deseo, entonces empezamos a caminar en busca de aquel chico.
Nos dirigimos al bar donde lo habíamos encontrado pero allí no estaba, nos miramos y nos vimos con cara desanimada. Entonces empezamos a caminar calle arriba, cuando de repente lo vimos dirigiéndose hacia una casa, esa era nuestra oportunidad. Salí corriendo tras él y le di alcance antes de que entrara en su casa, mi novia se quedó un poco más abajo. Me acerqué a él pero no sabía como explicarle lo que me estaba pasando por la cabeza, así que simplemente le dije que si era tan amable de dejar que mi novia se bañara en su casa, porqué ya nos íbamos.
Se quedó un rato pensando algo dubitativo, pero en ese momento apareció mi novia y al verla dijo que sí sin pensárselo una vez más. Miré a mi novia y le hice un gesto con la cara de que no dijera nada, y entonces le dije que Tana era muy amable al dejar que se bañara en su casa. Tana tenía cara de preocupación y le pregunté que si lo había metido en un compromiso al haberle preguntado eso, dijo que no, que simplemente intentáramos bañarnos antes de que sus padres llegarán, que también estaban para la fiesta Eso me puso aún más cachondo.
La casa era bastante grande, y Tana nos enseñó donde estaba el baño, para ducharnos, yo le dije que mi novia se iba a duchar primero. Le dio un toalla y le explicó donde estaba todo para poder comenzar a bañarse. Salimos del baño Tana y yo y nos dirigimos hacia el salón y me ofreció algo de beber. Le pedí una cerveza y se fue a la cocina a buscarla. Pero pasaron un par de minutos y el no llegaba con la cerveza, así que decidí ir a buscarlo.
Entré en la cocina y no lo encontré, en la cocina había una puerta que daba a un patio interior y me asomé a la puerta. Y cual sería mi sorpresa cuando lo vi masturbándose mirando por la ventana del baño a mi novia. La verdad es que mi novia no se había equivocado y realmente tenía una polla bastante más grande que la mía y más gorda. Si mi polla mide 19cm. La de ese chico debía de estar entorno a los 23cm.
De repente miró hacia la puerta y me vio allí de pie, me dijo que eso no era lo que parecía y que me lo podía explicar. Yo me reí porque parecía un novio intentando explicar una infidelidad. Yo le dije que no pasaba nada y que eso era normal. Le pregunté si mi novia le ponía muy cachondo, y él sin dudarlo me dijo que sí. Entonces le hice una proposición. Le dije que porque no entraba en el baño con la excusa de ir a mear y así se sacaba la polla delante de mi novia, para ver la reacción de ella. Tana me miró con cara de incredulidad, no estaba seguro de si debía hacerlo. Lo miré fijamente y le dije que no dudara ni un instante, que los dos sabíamos que mi novia era muy puta, y lo había demostrado cuando nos sacamos las fotos.
Tana no dudó ni un segundo más y se dirigió al baño, mi novia estaba fuera de la ducha y se estaba secando cuando entró Tana en ese preciso momento. Marta se sorprendió pero no hizo nada por taparse y le preguntó a Tana qué hacía, a lo que él respondió que simplemente iba a mear. Marta se apartó y lo dejó pasar hasta la taza. Mi novia no hacía sino mirarlo, y cuando Tana se sacó la polla mi novia se quedó con la boca abierta, comprobó que realmente era muy grande aquella polla y la tenía toda empalmada. Marta se mordió los labios al ver aquello.
Después de la meada de Tana, mi novia lo miró y le dijo que tenía una polla muy grande y que era más grande que la mía. Yo lo estaba viendo todo desde la ventana sin ser visto, pero Tana sabía que yo estaba allí, y lo que no sabía Tana es que Marta sabía que yo había provocado esa situación antes de que él supiera nada. Tana se sonrojó un poco al Marta decirle aquello y él se limitó a decir que era como las demás, pero todos sabíamos que no era así.
Cuando se fue a meter la polla en el pantalón Marta le dijo que no hiciera eso que a ella le gustaría tocarla. Tana volvió a dudar, nunca había visto a un tío que dudase tanto como ese. Marta dijo que era lo justo ya que él le había tocado las tetas hacía un par de horas. Y ahí estaba mi novia totalmente desnuda delante de un desconocido y con su polla en la mano.
Después de tocársela durante un rato, Tana empezó a jadear y a tener la respiración entrecortada y tenía los ojos cerrados. Estaba disfrutando bastante de cómo mi novia le tocaba la polla. Marta se empezó a acariciar el coño contemplando aquella polla entre sus manos y al cabo de un rato le llegó un orgasmo brutal. Por suerte, ella siempre se corre muy fácilmente. Después de correrse, se sentó y la taza del baño y se empezó a meter aquella polla en la boca, Tana no salía de su asombro.
Marta lo miraba a los ojos con cara de puta y él le correspondía con cara de placer, intentaba meterse toda aquella polla en la boca pero le era imposible, ya que no era como la mía, y mis 19cm si se los metía por completo en la boca aunque le produjera arcadas, pero le gustaba mucho y a mi me encantaba. Intentaba una y otra vez tragársela entera pero no podía, así que le empezó a chupar los huevos y a pasarle la lengua desde éstos hasta la punta de su enrome tranca.
A Marta y a mi nos encanta comernos el ojete del culo, aunque nunca la había penetrado por ahí. Después de un rato de comerse aquella polla y ya fuera de si le pidió a Tana que se diera la vuelta, le abrió el culo y se lo empezó a comer con unas ganas tremendas.
Yo al ver aquello me saqué la polla y comencé a masturbarme tras la ventana, estaba muy cachondo viendo como mi novia le comía el culo a aquel desconocido. Marta le pidió a Tana que le comiera el coño, y esta vez no dudó ni un segundo, se puso de rodillas frente a su depilado coño, y empezó a recorrerlo por completo con su lengua haciendo que Marta se corriera por segunda y tercera vez.
Ya no podía más, tenía que entrar en ese baño y ponerle la polla a Marta en la boca, mientras Tana le comía el coño. Así que fui al baño y abrí la puerta los dos miraron sorprendidos, como si ya no se acordaran de que yo estaba en esa misma casa y que era yo quien lo había planeado todo. Tana me miró y sonrió, y me dijo que tenía toda la razón, y que mi novia era una autentica puta que le encantaba comer pollas. Esas palabras me pusieron más cachondo todavía.
Me acerqué a ellos con la polla en la mano, me desnudé por completo y mientras Tana le comía el coño a Marta proporcionándole orgasmos de muerte, ella me empezó a comer la polla como realmente sabe, se la metía por completo en la boca haciendo que mi polla desapareciera por completo entre esos labios maravillosos que tenía, y de repente se la sacaba de golpe para poder respirar, llenándosele toda la cara y las tetas de saliva.
Después de un rato Marta se tumbó en el suelo, sobre la alfombra del baño, y abriendo sus piernas le pidió a Tana que se la follara, que tenía ganas de sentir aquella enorme polla dentro de su coño. Mire a Tana y le pedí que se follara a la puta de mi novia, le pedí que la reventara, que se la follara por guarra. Y mi novia jadeaba, que si, que por favor se follara a esa puta que era ella. Tana le pasó la polla un rato por el clítoris y Marta alcanzó otro orgasmo, mientras me comía el culo, estando yo de rodillas encima de su cara y tocándole las tetas. Tana le metió la enrome polla de una sola embestida y Marta metió un grito entre dolor y placer. Tana se la follaba a un ritmo frenético, mientras yo le pedía que siguiera follándose a la puta de mi novia, que era una putita y muy guarra. Marta se corrió otra vez, y entonces le pedí a Tana que me dejara follármela ahora a mi.
Me acosté en el suelo, donde estaba Marta y la puse sobre mí, estaba de cuclillas, y a la vez que me follaba tenía la polla de Tana en la boca. Después de un par de minutos no podía más y se dejó caer de rodillas en el suelo, con toda mi polla en su coño, llegando a otro maravilloso orgasmo. En ese momento se acostó sobre mi pecho, y con mi polla en su coño dejó a la vista su virgen ano, Tana le miró el culo con deseo, y entonces yo le dije que adelante, que lo hiciera.
Marta no sabía a que me refería, pero empezó a intuir algo cuando Tana le comenzó a comer el culo y a meter un dedo. Ya yo le había metido un dedo, pero nunca me la había follado por el culo como ya os dije.
Marta puso cara de asustada y dijo que aquella polla no le iba a caber en su culo, así que le tapé la boca con la mano y le dije “¡cállate puta!, tú eres una putita muy mala y te callas”. Tana le metió dos dedos y su ano se empezó a dilatar, después de un rato metiéndole los dedos, se puso tras ella y le puso la punta de la polla en el culo metiéndole la gorda punta de aquella enorme tranca. Marta metió un pequeño grito e intentó sacarse aquella polla sabiendo que la iba a reventar, pero la agarré con fuerza y Tana en un golpe maestro acertó a clavarle aquella enorme polla en su culo.
Marta gritó y siguió luchando por sacarse aquella polla del culo, pero al cabo de un rato desistió y empezó a disfrutar de aquella doble penetración como lo que era, una autentica puta. Tana y yo la follábamos a un ritmo acelerado y Marta ya se había corrido por lo menos cuatro veces más. Después al cabo de un rato Tana dijo que no podía más y que se iba a correr en su culo, así que yo le pedí que aguantara y que se corriera en su cara.
Nos pusimos de pie y Marta se quedó de rodillas, casi no podía ni mantenerse erguida del tremendo polvo que le acabábamos de meter. Cogió una polla con cada mano y las empezó a masturbar mintiéndoselas a rato en la boca. Cogí a Marta con fuerza por los pelos y la obligue a meterse toda mi polla en la boca, eso ya lo había echo varias veces, y a Marta le encantaba que la sodomizara de aquella manera.
Marta me miraba con cara de zorra, y ya, fuera de mi, le empecé a escupir en la cara, a lo que ella no dijo nada a pesar de no haberlo hecho nunca, es más, cada vez que le escupía me miraba con más cara de puta. Luego le tiré de los pelos hacia atrás y le obligué a tragarse la polla de Tana a la vez que éste también le escupía en la cara.
La polla de Tana no le entraba por completo en la boca, así que le abrí la boca con mis dos manos y la empujé fuertemente contra la polla de Tana, se quedó sin respiración y estuvo a punto de vomitar pero se logró comer aquella polla por completo, lo que le produjo una gran satisfacción por la enorme sonrisa que se le puso en su cara de puta. Luego le intentamos meter las dos pollas en la boca, ella la abría desesperadamente pero sólo logramos meterle las puntas de nuestras pollas. Después de una gran sesión de mamadas, nos corrimos a la vez en su cara descargamos una cantidad descomunal de leche en su cara y su boca.
Sus ojos quedaron tapados de tanta leche que tenía, y el pelo era prácticamente blanco y cada vez que abría la boca parecía una fuente de la que no dejaba de brotar la espesa corrida que le habíamos propinado en toda su cara de puta. La leche le resbalaba desde la cara hasta las tetas y ella empezaba a jugar con la corrida, se la restregaba por las tetas y la cogía con los dedos llevándosela a la boca.
Mi novia me había demostrado que era una autentica puta y eso me encantaba, así que la agarré de nuevo por el pelo, que lo tenía todo corrido e hice que se levantara y le di un beso en la boca, no me importó que estuviera corrida de aquel desconocido, es más me encantó sentir aquella lengua tan caliente de todo lo que había tragado, y al sentir el sabor de aquella leche caliente me puse muy cachondo de nuevo, y empecé a pasar mi lengua por toda su cara recogiendo la corrida que había en ella y llevándosela hasta la boca para que se la comiera toda.
Después de todo esto nos duchamos y nos fuimos para mi casa, no sin antes intercambiar los teléfonos con Tana. De regreso a casa Marta me empezó a hacer una paja en el coche mientras iba conduciendo, y me decía que le había encantado, que iba a ser mi puta siempre que yo se lo pidiera, y que iba a ser todo lo que yo le mandara. Cuando llegamos a casa me la volvía follar dos veces más, y esta vez le di por culo, lo que me resultó muy fácil, pues todavía lo tenía abierto de cuando Tana le metió su enorme polla por el trasero.
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