SORPRENDIDA SIENDO INFIEL
En las últimas semanas han ocurrido una serie de acontecimientos que han cambiado mi vida sexual y de pareja y me han hecho evolucionar hacia posturas más liberales.
Estoy casado desde hace 8 años y mi vida sexual es bastante activa, mi mujer de 33 años es muy guapa, tiene un cuerpo atractivo, y a la hora de la cama no es nada tímida, le encanta hacerlo viendo una película porno y su primer orgasmo siempre se produce mientras le chupo el clítoris y mantengo moviéndose un dedo en su ano y otro en su vagina y ella se chupa las tetas.
Lo que voy a contar ocurrió hace dos meses cuando una pareja de amigos vinieron a visitarnos y a quedarse el fin de semana, él se llama Raúl y ella Rosi, que en esos momentos se encontraba embarazada en las últimas semanas, para estar más a gusto dejamos a mi hijo en casa de mi suegra y dejamos a la pareja la cama de matrimonio, repartiéndonos, yo en mi despacho y mi mujer en la habitación de al lado, que es la de mi hijo, con todo arreglado nos dispusimos a salir a cenar y la conversación giró en torno a la cuarentena y al tiempo que llevaba Raúl sin echar un polvo, pues el embarazo se había complicado en el 5º mes, mi mujer empezó con el cachondeo diciendo: estarás como un toro, ten cuidado Rosi, o Raúl te partirá el día que te eche un polvo, tomamos unas cuantas copas y regresamos a nuestra casa.
Al poco rato escuché la puerta de la habitación de matrimonio y me pareció oír la de la habitación de mi hijo seguidamente, no le di importancia pues pensé que era alguien que había ido al servicio, pero al poco tiempo a través de la ventana vi el resplandor de la luz de la habitación y me picó la curiosidad, así que salí a la terraza desde la que si te inclinas un poco puedes ver el interior de la habitación contigua y encima sin ser visto, pues las cortinas semitransparentes dejan ver y la luz en el interior impide la visión hacia afuera.
Pues lo que vi, me dejó de piedra, mi mujer de rodillas en la cama chupándole la polla a Raúl, mientras éste le sujetaba el cogote, pero lo que más me sorprendió fue mi reacción interior, no me sentí celoso, pero noté una excitación fuera de lo común y procedí a coger mi cámara de video y grabar toda la faena, por si acaso, los dos comenzaron un polvo de campeonato, la golfa de mi mujer mordía la almohada (supongo para no gritar), y Raúl la follaba a lo bestia con otra faceta desconocida de mi mujer pues no se que le decía al oído que ella parecía que se iba a correr, en un momento dado ella se dio la vuelta y se abrió las nalgas, con lo que Raúl, le metió una enculada a lo salvaje, (al contrario de mí, que cada vez que la daba por culo, se quejaba si me movía más de la cuenta), hasta que se derrumbó encima de ella, (cuando se corrió imagino), se salió de ella se limpió con sus bragas y se fue de la habitación dejando a mi mujer boca abajo, tocándose el clítoris y el ano y con la boca abierta, yo, estaba flipado, no me había imaginado la faceta de adultera golfa que acababa de ver.
Me hice una paja de la ostia y me puse a maquinar que hacer con lo que tenía en mis manos, porque al día siguiente mi mujer disimulaba de maravilla y se comportaba como si no hubiera pasado nada, creo que es lo que más me jodió, por lo que puse manos a la obra.
Uno de los defectos de mi mujer son los celos, una tarde, me pidió poner una cinta del gimnasio, yo preparé la cinta de video y cuando se cambió y se sentó al lado mío, momento en el que al salir una presentadora, dije: vaya morritos para hacer mamadas tiene esa loba, empezando ella ¿pero que pasa, te estás pasando ¿qué estás haciendo?, ¿estás enrollado con otra o qué?, te veo muy raro y me empiezas a cabrear, yo le contesté diciendo que mirase la tele, presionando el play, fue buenísimo, pues salió un primer plano de su cara mamando la polla de Raúl, un poco borroso, pero perfecto, entonces le empecé yo a preguntar ¿no es para estar un pelín celoso? Creo que tu madre se alegrará de que hayas salido en la tele, pero el micrófono es un poco diferente, ¿no?, ella solo decía, perdóname fue una locura... etc., empecé a desnudarme, mientras el video seguía emitiendo las imágenes y le dije despelótate, ponte en cuatro patas y empieza a chupar, y eso hizo, con lágrimas en los ojos.
La agarré de las orejas y empecé a follarle la boca, mientras Raúl sin hacer ruido se acercaba por detrás y empezaba a lamerle el chocho (eso no entraba en el programa, mi instrucción era que la follase directamente, pero a él le daba pena, al cabrón), mi mujer intentaba girarse para ver quien era, pero yo no la dejaba, cuando pudo mirar no salía de su asombro y me preguntó que a qué jugaba, pero le aticé un bofetón, que le quitó las ganas de discutir y dijo: haz conmigo lo que quieras, Raúl le puso la polla en la boca y yo la senté encima de mí, aprovechando un movimiento para encularla y echarla hacia atrás y dejarle todo el coño libre a Raúl, que tardó poco en ocupar el sitio, haciendo la primera doble penetración a mi mujer, que después me ha confesado que ha sido el mayor placer de su vida, pues ya estaba en un punto que se abandonó al placer y gemía como una loca, continuamos cambiando de posturas y de agujeros, pero con el denominador común de que yo llevaba la batuta y dirigía: métesela por el culo, bien, más ritmo, pon cara de vicio putita, ¿vas a tener bastante?
Raúl se corrió bastante rápido la primera vez encima de sus tetas, yo me corrí dentro de su boca y se lo hice dejar que resbalara por sus comisuras, como en las películas y no se le ocurrió rechistar, por la noche hicimos otro maratón sexual, con alguna tímida protesta de mi mujer, por el escozor de su ano.
Ahora a Raúl le he presionado para que introduzca a su mujer en nuestro rollete, no sabemos como, pero todo andará, según mi mujer es un poco bisexual y ella va a intentar un acercamiento, que será grabado y sino Raúl va a tener que poner toda la carne en el asador, pues no va a estar follándose a mi mujer sin poner nada de su parte.
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