JUGANDO CON SU PENE

Esta historia ocurrió hace un año, mientras vivía en Lima. Hoy tengo ya 23 años y llevo algunos viviendo en Lima.

Yo soy una chica un poco agraciada, no tengo una bomba de cuerpo, pero soy delgada, tengo una cara bonita y de mi físico lo que más resalta es mi culo que sin ser exuberante está bien formado.

Esta historia empezó cuando mis vecinos, Patty y Luis se mudaron al edificio donde vivo. Ellos son una pareja algo madura, me imagino que están entre los 40 y 45 años y además no creo que se lleven muchos años de diferencia; tienen un hijo chico, Luisito, de 9 años y se mudaron al edificio donde vivo hace casi un año, meses más meses menos, la verdad no viene al caso hablar de fechas o tiempos exactos.

Lo cierto es que el trato entre ellos y yo siempre fue muy formal. No pasábamos de los saludos convencionales cada vez que nos cruzábamos en el ingreso al edificio o el ascensor, es más yo ni sabía en que piso vivían.

Sin embargo esa relación formal se alteró un poco cuando un martes o miércoles, Patty tocó a mi puerta, me dijo que una de las vecinas le había dicho que eventualmente yo podría ayudarla. Lo que quería es que cuidara a su hijo porque no les era posible contar con la niñera habitual y ellos tenían que salir de emergencia y no podían llevar al niño. La cosa es que después de una breve negociación acordamos en que yo cuidaría de Luisito esa noche.

A la media hora Patty tocó nuevamente la puerta, esta vez me entregó las llaves de la casa y explicarme lo que debía de hacer. A qué hora servir la comida, hasta que hora Luisito podía ver televisión y a qué hora mandarlo a dormir. Por suerte el niño era tranquilo y no me causó ningún problema. A las 9 de la noche ya estaba durmiendo y yo lo único que tenía que hacer era esperar a que sus papás regresaran.

Me puse a ver televisión y luego de un rato me aburrí por lo que decidí pasear un poco por la casa. Fui a la habitación de ellos y abrí los closet pero la verdad no había mucho, nada fuera de lo normal; me aburrí también allí así que preferí irme a ver la tele nuevamente.

Estaba pasando canal tras canal cuando en un canal vi que estaban pasando una película erótica, me puse a verla y me fui calentando poco a poco. No se veía ninguna penetración pero me gustaba la protagonista porque le gustaba que todos los hombres se fijen en ella. Sin darme cuenta el tiempo había pasado y cuando la película estaba a punto de terminar sentí que se abría la puerta, yo cambié de canal lo más rápido que pude y al final acabé en un canal que hacía tele ventas de algo.

En fin, por el apuro no me percaté que el único que había venido a la casa era Luis, el esposo. Yo pensaba que habían llegado los dos, así que cuando él se acercó a mí para preguntarme como me había ido yo pensé que su esposa había pasado a la cocina o a la habitación, en realidad yo estaba un poco acelerada por la película que no atiné a decirle muy bien que su hijo no había causado ningún problema, en fin, él me preguntó si quería tomar algo, yo le dije que si que no había ningún problema, me preguntó sobre lo que quería, le dije que me daba igual.

Él desapareció en la cocina y luego de un momento se apareció con dos botellas de cerveza. A mi me sorprendió un poco y luego de dudar un poco acepté la botella que me ofrecía.

Él se dio cuenta de mi duda y me preguntó si tenía más de 18 y si podía tomar, yo le respondí que si, que no había problema, pero que simplemente no pensé que me iba a ofrecer una cerveza, así que con eso como que se rompió el hielo y seguimos conversando, aunque básicamente la conversación consistía en responder a las preguntas que él me hacía, que edad tenía, que hacía y así. Las preguntas de rutina. Yo creo que habían pasado unos 10 minutos así, cuando le pregunté si su esposa ya se había ido a dormir; él un poco asombrado me dijo que si no me había dado cuenta que él había regresado solo y que Patty se había tenido que quedar con su familia.

Cuando dijo eso, a mí se me pasó por la mente la imagen de la actriz de la película que conseguía que todos los hombres pusieran los ojos en ella. Se me ocurrió imitarla un poco y ver si lo que ella hacía en la película podía funcionar en la vida real. Yo estaba frente a él, así que lo primero que se me ocurrió fue abrir las piernas, yo tenía puesto un pantalón por lo que él no vería nada, pero lo cierto es que sus ojos se clavaron en mi pantalón, le costó un poco de tiempo disimular pero mientras conversábamos veía que siempre bajaba los ojos.

Seguimos conversando un poco más, hasta que acabé la botella de cerveza. Le di las gracias y me ofrecí a llevar las botellas vacías a la cocina, aproveché para rozar su mano muy suavemente cuando cogí su botella, luego me fui a la cocina y de allí lo llamé para preguntarle donde tenía que poner las botellas, mientras lo llamaba me incliné un poco hacia delante de tal forma que cuando él entrara me viera el culo directamente.

Él entró a la cocina y obviamente se sorprendió al verme el culo. Yo me volteé y le dije que había puesto cara de tonto, que parecía que nunca había visto un culo antes; él se rio y dijo que le había alegrado la noche con eso, en respuesta yo me reí un poco y le dije que era un tonto.

Cuando me levanté, vi que su pene estaba parado. Sin pensar mucho y entre risas le dije que como su esposa no estaba iba a tener que darse una ducha fría para poder dormir tranquilo. Él se sonrió también y como le dije que ya me iba me dijo que me acompañaría a la puerta. Para eso él me sujetó de la cintura con una mano mientras pasábamos por la sala y luego con un movimiento rápido se puso detrás de mí y sujetó mi cintura con las dos manos, yo no le dije nada y dejé que él se apretara contra mí de tal forma que yo sentía su verga dura contra mi culo.

A medida que nos acercábamos sentía como la verga se ponía más y más dura. No se que me pasó por la cabeza, la verdad es que estaba excitada, pero en un movimiento metí mi mano y la puse sobre su pantalón, al hacer eso le dije algo así como que parecía que su verga era muy juguetona.

Él se rió y dijo, que claro cómo no iba a ponerse juguetona conmigo a su lado. Mi mano comenzaba a sobar el pantalón por encima de su pieza y al llegar a la puerta me volteé hacia él y le dije que quería saber que tanto podía jugar con su pene, sin esperar respuesta le bajé el cierre del pantalón y metí mi mano en la bragueta para sacar su pene por allí, mientras la sacaba le hice un poco de daño por que él dio un pequeño grito, para facilitarme el trabajo él se desabrochó el pantalón por completo, de tal forma que yo tenía a mi disposición todo su pene.

Empecé a frotarlo poco a poco y mientras hacía eso, le preguntaba si le gustaba, él claro estaba gozando, me decía que le gustaba como mi mano recorría su pieza. Yo fui acelerando el movimiento de mi mano, hasta que dijo que se iba a venir, a mí me hubiera gustado chupárselo antes que viniera pero me imagino que estaba tan excitado que apenas terminó de decir que se venía, eyaculó sobre mi ropa.

Se disculpó mientras yo veía como la camiseta que tenía puesta estaba llena de su semen. Sin decirle nada me la quité, se la di en las manos y le pedí que me la lavara y me la devolviera otro día. Él la recibió y sin antes decir nada yo me despedí, abrí la puerta y salí corriendo a mi departamento.
Mientras subía las escaleras escuché que él me agradecía por cuidar a su hijo.