MI PADRASTRO
Esto me pasó hace unos años, tenía 19 años y mi madre se había vuelto a casar, mi padrastro era uno de esos machos machistas, con cara de duro, fuerte y no tenía mal cuerpo el cabrón, contaba con 47 años y tenía un morbazo tremendo.
Nunca pensé que mi padrastro tenía unos gustos un tanto especiales, ya que era un macho y le gustaba hacerlo notar por todos las formas posibles.
Mi abuela se puso enferma y mi madre decidió irse al pueblo a cuidarla hasta que se sintiera mejor, así que yo me quedé con mi padrastro solo en casa.
Todo era normal, yo en ese entonces tenía un rollete, mis padres lo conocían, pensaban que era uno de mis mejores amigos y no iban muy mal encaminados, y un día que llegaba un poco tarde al dejarme con el coche en la puerta de casa, nos dimos un poco el lote de despedida, por la hora que era no pensé que mi padrastro estaría despierto así que no tuvimos el suficiente cuidado.
Al entrar en casa me fui directo a mi habitación intentando no hacer ruido, pero mientras me estaba cambiando de ropa, mi padrastro entró y me dijo que esas no eran horas de llegar, yo me disculpé y de repente me pregunta: ¿Que hacías tú y José en el coche antes de que te bajaras? Yo me quedé super cortado y le dije que estábamos comentando unos rollos que nos había pasado, y va y me suelta, si ya he visto el rollo que os llevabais.
Me quedé un poco sorprendido y sin saber exactamente a lo que se refería, no sabía si se había dado cuenta de algo, si era una broma o a que venía eso exactamente, pero se me quedó mirando con una sonrisa un poco extraña y me estaba imaginando lo peor.
Veo que tu amigo José y tú sois más amigos de lo que pensaba, ¿no? Yo me quedé petrificado, sabía lo que estaba temiendo y no sabía como iba a reaccionar él. Me sorprendió porque empezó a preguntarme, bueno, ¿y de los dos quien es el que monta a quien?
Yo me quedé avergonzado y agaché la cabeza, así que él dio por entendido que el pasivo era yo y empezó a reírse. Yo me puse muy nervioso y le dije que por favor no dijera nada a nadie, que no quería que nadie se enterara y que por favor no dijera nada a mi madre, él me dijo tranquilo que no se va a enterar de nada, pero tú también vas a guardar mi secreto, ¿ok?
Yo me quedé sorprendido porque no sabía a que se refería. Se acercó hacia mi y me dijo, bueno ya que tu madre lleva unos días sin estar en casa y llevo muchos días sin meter vas a ser tú quien me alivie ¿ok?
Me sorprendió lo que estaba oyendo, ¿mi padrastro el macho machista decía que iba a follarme ? no sabía como reaccionar y solo me atreví a decir lo que tu mandes y se volvió a echar a reír, eso es nenita lo que yo mande eso es lo que me gusta oír.
Venga, ponte de pie y desnúdate, yo todo cortado así lo hice, después me dijo de ir a su habitación y me hizo pasar primero, mientras él me miraba el culo con una sonrisa pícara, una vez allí se desnudó también y se tumbó en la cama y me dijo que empezara a comerle la polla, ¡pedazo polla tenía el muy cabrón!, aún la tenía flácida cuando la cogí con mis dos manos pero en el momento que empecé a chuparla pronto se puso dura como una piedra y era enorme y muy gorda.
Empezó a cogerme por la nuca y a empujarme con fuerza para que me la tragara toda, pero era complicado, era demasiado grande para metérmela entera, él solo decía, venga nenita, chupa y traga, quiero que me demuestres lo que sabes hacer, me puse a chuparla con ganas aunque con los pollazos que me daba, era como si me follara la boca.
Cuando se cansó de tenerme allí chupando, me hizo ponerme boca abajo y se me echó encima, se puso a la altura de mi culito y empezó a magrearlo, de repente lo abrió con sus dos manos y empezó a comérmelo a saco, ufff que gustazo, nunca me lo habían comido y me estaba poniendo a cien, me lo mordía, me lo lamía como un perro, me metía la lengua hasta dentro, era un poco bestia pero me estaba poniendo a mil.
Paró al cabo de un buen rato y me empezó a meter los dedos, primero uno, luego dos, no se cuantos llegó a meterme, mientras me decía, ¿estás disfrutando, eh nenita? Yo gemía y le decía que si entre mis gemidos, le gustaba oírme gemir de placer y me dice, pues espérate nenita que vas a ver lo que es un macho de verdad y no a lo que estás acostumbrado hasta ahora, me estaba entregando totalmente, estaba disfrutando como un loco y el morbazo que me daba sentirme sometido a un tío madurito y encima que fuera mi padrastro era aun más morboso.
Sacó los dedos y se me echó encima, se me acerca al oído y me dice, si te a gustado todo lo que te he hecho ahora vas a morirte de gusto nenita, no quiero oír ninguna queja, vas aguantar y a portarte bien, ok putita?
Yo estaba dispuesto y asentí con la cabeza, ¿Quieres que te la meta verdad zorra? Pídemelo, y así lo hice, Métemela mi macho, quiero sentirte dentro de mi y así mientras decía esas palabras empecé a notar su polla como se iba abriendo paso entre mis nalgas, lo hizo poco a poco hasta dejarla toda bien encajada dentro, me dolía la verdad, era una polla enorme, pero quería sentirme follado por mi padrastro y aunque no quisiera no hubiera tenido otra opción.
Empezó a moverse cada vez más rápido mientras sentía su aliento en mi nuca y me decía,, te gusta eh nenita, te gusta ser la putita de tu padrastro, yo solo gemía y gritaba un poco del placer y el dolor que estaba sintiendo, empezó a follarme como un animal mientras, empecé a gritar de dolor y más gritaba y más pollazos me metía y con más fuerza, le excitaba oírme quejar de dolor, me decía aguanta aunque te duela, no voy a parar, más grites más te la meto, eres una putita y si querías polla hoy te vas a hartar te lo aseguro.
Me estaba destrozando, me follaba como un animal, me mordía la nuca y me excitaba su aliento en mi nuca, a pesar del dolor estaba disfrutando, estuvo mucho rato follándome y de repente empezó a estallar dentro de mi, se estaba corriendo dentro de mi culo y vaya corrida, empezó a gemir y a gritar, sin parar el ritmo, creo que la metía aun con más fuerza, una vez que acabó se dejó caer encima de mi, aplastándome, haciendo pequeños gemidos y yo allí estaba, aun sin haberme corrido, con la polla de mi padrastro dentro aun y sintiéndolo encima de mi.
Al cabo de unos minutos me preguntó, te has corrido nenita? Yo le dije que no, que aun no, mejor dijo porque aun no he acabado contigo, ¿Te he dicho que te ibas a hartar de polla e iba en serio, empezó a moverse con su polla aun dentro de mi culo, estaba un poco dura y poco a poco iba cogiendo más dureza y volvió a la carga, empezó de nuevo a meter y a sacar y como antes con fuerza y con ganas.
Así me tuvo toda la noche, se corrió cuatro veces tres en mi culo y la última lo hizo en mi boca y por fin me dejó pajearme mientras se la comía al final. La verdad acabé reventado, repleto de leche y muerto del cansancio, mi padrastro me dijo que le había encantado montarme y que era una buena putita y que a partir de ese día, cuando quisiera follarme, que lo haría sin protestas ni excusas, yo le dije que encantado, que cuando él quisiera y como quisiera.
Mientras mi madre estuvo fuera me estuvo follando todos los días, la verdad que al final mi culo se acostumbró a su polla y empecé a disfrutar mucho más.
A la semana mi madre volvió y ya era más difícil el que mi padrastro pudiera disponer de mi, pero siempre encontraba la forma de montarme varias veces por semana y estando en casa me metía mano en el culo disimuladamente o yo le cogía de las pelotas para que supiera que tenía ganas de polla, eso le ponía a cien y siempre intentaba buscar el momento o la excusa para poder hacerlo si mi madre rondaba por casa.
Así fue como me convertí en la putilla de mi padrastro y me encanta serlo, conseguí un buen macho semental.
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