ME DEJÓ POR NUEVAS EXPERIENCIAS
ME DEJÓ POR NUEVAS EXPERIENCIAS
Después de mucho tiempo de estar juntos, ella quiso conocer la vida a su manera, descubrí que tenía otros intereses y al final fue ella la que decidió alejarse para conocer el mundo. Al principio estaba que explotaba de ira pero después decidí que si ella quería nuevas experiencias yo se las iba a dar.
Pasado un tiempo llamé a mi antigua novia con el pretexto de recuperar nuestro viejo amor, ya sabía que todo había acabado y que ella ya tenía los ojos puestos en alguien más. Mi plan era llevarla a una discoteca nocturna a que se divirtiera, habláramos y pusiéramos todo en su sitio, todo empezó como amigos.
Empezamos a tomar y ella accedió a contarme que estaba saliendo con otro muchacho, eso me enfureció muchísimo pero no dejé que ella se diera cuenta, más bien me fortaleció para llevar a cabo mi plan de proporcionarle nuevas experiencias.
Al pasar las horas ya habíamos bebido todo tipo de licores dulces, a ella le encantan y la vuelve un poco vulnerable, yo me hacía el tonto como si nada pasara, en eso ella me dijo que tenía ganas de ir al baño a lo cual le respondí que fuera tranquilamente. Enseguida se fue y yo me paré a hablar con tres jóvenes que hacía rato que no le quitaban la vista de encima. Les propuse que cuando ella volviera se acercaran a charlar con nosotros y uno de ellos la sacara a bailar, cuando estuviesen allí, buscara la manera de pegársele, de arrecostarle el bulto y de meterle mano.
Así pasó, ella volvió con una sonrisa debido a lo mareada que estaba e inmediatamente los muchachos se acercaron, todo salió como lo planeado, ella un poco incómoda trataba de alejarlo pero era más el alcohol y la confusión que el miedo. En ese instante colocaron una canción más movida, de esas modernas donde podemos bailar todos juntos. Yo le hice seña a los otros muchachos para ir al centro de la pista y rodearla, al mismo tiempo que la tocábamos.
Ella seguía confundida pero al mismo tiempo se notaba que le excitaba, en una de esas, el más grande de los muchachos la agarró por la cintura y se pegó detrás de ella, el otro hizo lo mismo pero por delante y ella accedió. Mi plan iba perfecto, la mujer pacífica que conocía se estaba convirtiendo en una perfecta puta.
Me miró como si no entendiera que le pasaba. Yo lo único que hice fue meterme entre ellos y levantarle un poco su camisa. Ellos al ver los enormes pechos me dijeron que por qué no salíamos de ese lugar, que en la parte de atrás había un campo de beisbol que estaba solo por la noche. Yo acepté y le dije que fuéramos a tomar aire fresco.
Al llegar al sitio, ella estaba bastante mareada y "acalorada" por lo que de una vez empecé a besarla y quitarle la camisa, ella trató de negarse diciendo que ya no tenía nada conmigo, sin embargo, ya los otros muchachos estaban allí y se apresuraron a tocarla, ella se asustó pero su cuerpo no hizo ningún gesto de desaprobación, ya bastaba de juegos, ahora sí le tocaba lo bueno, de un sólo jalón le rompí su camisa y la tiré a la grama.
Él más alto inmediatamente se colocó en su cabeza y sin decir nada sacó un pene y se lo pegaba en la cara, ella seguía con miedo pero lentamente abrió su boca y empezó a darle una buena mamada, yo le bajé los pantalones y empecé a lamerle su conchita, los otros muchachos se deshicieron de sus prendas y cada uno se colocó a su lado y empezaron a tocar sus enormes senos.
Ella dio un vuelco increíble, chupaba las tres vergas mientras yo hacía lo propio abajo. Era la hora de metérselo, le di una cogida fenomenal, más por rabia que por otra cosa, después de darle por un buen rato salí de su agujero y dejé que los otros hicieran lo que quisieran.
Me fui a su boca y al ver tal situación de morbo me corrí enseguida, poco a poco los demás hicieron lo mismo, la bañamos completamente de semen, ella se retorcía de placer y yo me alegraba por haber empezado la primera parte de mi plan. Más nunca sería la misma mujer, ahora todo era diferente.
